Estamos leyendo Juan 1 del 1 al 14.
¿Tienes alguna persona (ya sea famosa o no) que tú admires?
¿Qué te parecería si esa persona que admiras se pasara a vivir justo al lado de tu casa y ahora se convirtiera tu vecino?!! ¿Qué harías? ¿Qué le dirías? ¿Le visitarías?
El apóstol Juan dice que el Verbo, que se hizo carne, habitó entre nosotros. La palabra que se usa allí podría traducirse como «acampó» entre nosotros, o utilizar una palabra que no existe en el castellano, pero refleja mejor el significado: «tabernaculó» entre nosotros! Si… viene de la palabra tabernáculo. Nos recuerda al pueblo de Dios en el desierto, cuando la presencia de Jehová estaba en el tabernáculo. Así que Juan nos dice que Jesús acampó, «tabernaculó» entre nosotros! Se convirtió en nuestro vecino!!!! A nuestro lado! El Creador del universo lo tuvimos por vecino!!! Esto es maravilloso!! Pero aún hay mas! Dice el texto que: «y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre» es decir, la belleza y hermosura de Jehová, que se mostraba en el tabernáculo, se hizo presente a nosotros en la Persona de Jesús!! (Recuerda Jhn. 14:9) Jesús es el reflejo perfecto de lo que Dios quiere que seamos. (Rom. 8:29) Y esto, con dos características: llenos de gracia y de verdad. Ambas cosas y ninguna excluye a la otra. La imagen de Cristo será revelada en nosotros en la medida en que estemos más cerca de Él. Y al tenerlo cerca, serán mas evidentes nuestras maldades y pecados. Pero Él acampará a nuestro lado con nosotros para ser nuestra ayuda y moldearnos a su imagen, pues el mismo Señor «tabernaculó» entre nosotros para mostrar su compasión a hombres y mujeres pecadores. Y así, un día, siendo liberados definitivamente del pecado «…el que está sentado sobre el trono extenderá su tarbenáculo…» sobre nosotros, y será nuestro Vecino eternamente! (Ap. 7:15) ¿Qué harás con tu Vecino? Él te habla en Su Palabra. Vé a Él cada día!
Fraternalmente,
P. Juan
