Hnos. Euro Alfaro y Jemny Romero.
1 Tesalonicenses 4:3a “pues la voluntad de Dios es vuestra santificación…”
1 Pedro 1: 15-16 “sino, como aquel que os llamó es santo, sed también vosotros santos en
toda vuestra manera de vivir; 16 porque escrito está: Sed santos, porque yo soy santo.”
La voluntad de Dios y su propósito al adoptarnos como sus hijos en Cristo, es que seamos santos y participemos de su santidad. Esta cualidad es en incremento (siempre creciente) para cada hijo e hija de Dios, conforme la madurez que obtenemos por medio del uso de los medios de gracia, hasta llegar a la estatura del varón perfecto (que es Cristo), en el conocimiento del Señor para la gloria de Dios Padre.
Si bien es cierto que la santificación es personal y que depende de la gracia de Dios y la obra del Espíritu Santo en nuestras vidas, también requiere de nuestro esfuerzo y dedicación diligente.
Ahora, podemos formularnos la siguiente pregunta: ¿la santidad es solo personal o aplica también para nuestras relaciones interpersonales?
La respuesta es simple: la santidad es personal y aplica en todas nuestras relaciones interpersonales, pues Él dijo:
“… sed también vosotros santos en toda vuestra manera de vivir. (1 Pedro 1:15)”.
Para el caso del matrimonio (entre un hombre y una mujer), que es la relación interpersonal de mas importancia (para los casados) después nuestra relación con Dios, este proceso de santificación requiere de la ayuda mutua que ambos cónyuges se presten; sobre todo por parte del esposo, quien tiene la misión de imitar a Cristo para presentar a su esposa santa, sin mancha ni arruga, ni cosa semejante (Efesios 5:25-27).
Para este año 2023, oramos al Señor que en nuestra congregación cada esposo y esposa se apresten a ser sabios para la santificación de su matrimonio. En las reuniones de matrimonios de la IEBI, trabajaremos por ser enseñados por Dios en cuanto a este tema.
Les invitamos a asistir a las reuniones, y estar atentos a las siguientes publicaciones.
Que Dios les bendiga.
