TEMA CENTRAL
Cuando se cumplió el tiempo preciso, Dios cumplió Su promesa de enviar Un Salvador para salvar a Su pueblo de sus pecados. Cada detalle que Dios reveló a través de sus profetas se cumplió. No importa cuánto tiempo pase, ninguna de las palabras de Dios caerá por tierra. Su plan se fue realizando y aun se va ejecutando tal como Él lo diseñó.
BASE BÍBLICA
Gálatas 4:4-5; Mateo 1:18-2:15; Mateo 1:18-25; Lucas 1:26-38; Lucas 2:1-21; Isaías 9:6
LECCIÓN BÍBLICA
Nuestra clase pasada terminó con una promesa gloriosa y maravillosa. Dios no solamente proveyó una manera de cubrir los pecados de Su pueblo de manera temporal, sino que prometió que vendría un Salvador que quitaría el pecado del mundo. Hay una esperanza para los pecadores. Hay esperanza para ti y para mí.
Hemos aprendido que Dios es Fiel porque cumple sus promesas y también sus advertencias. Durante muchísimos años, Dios estuvo revelando a sus profetas acerca de ese Salvador prometido. Por ejemplo, ya sabemos que Dios había dicho que el Salvador nacería de una virgen. Dios también dijo que nacería en la ciudad llamada Belén, sería descendiente de la tribu de Judá, de la familia de David y muchísimas profecías más acerca del Mesías, el Salvador que Él enviaría.
Durante muchos, muchos años, el pueblo de Israel estuvo esperando el nacimiento de este Salvador prometido. Pero las cosas no suceden como queremos ni cuando las queremos.
La Biblia dice: “…cuando se cumplió el tiempo establecido, Dios envió a su Hijo, nacido de una mujer…” (NTV).
Es decir, cuando se llegó el día que Dios había escogido para cumplir Su promesa.
¿Qué pasó cuando se llegó ese tiempo que Dios escogió?
1.- Dios envió a un ángel para decirle a una virgen, llamada María, que Dios la había escogido para ser la madre del Salvador. María no entendía bien cómo iba a suceder eso. Ella era la prometida de José, un humilde carpintero, pero aún no se habían casado y para tener un bebé se necesitaba un papá.
Entonces el ángel le explicó que era Dios quién iba a hacer que un niño se formara en su vientre. Era el Dios Todopoderoso, el que hizo al primer hombre y a la primera mujer y quien creó todas las cosas con Su Poder, el que haría esta obra maravillosa de formar a este niño en María, porque para Él no hay NADA imposible.
2.- Dios envió un ángel a José, el carpintero, el prometido de María. Este ángel se le apareció en sueños y le dijo que el niño que María tenía en su vientre era por obra del mismo Dios, a través del Espíritu Santo. También le dijo que cuando ese niño naciera le pusiera por nombre Jesús porque Él, Jesús, salvaría a Su pueblo de sus pecados.
3.- Dios obró en la vida del emperador Augusto Cesar, el gobernante del Imperio Romano, para que él diera una orden: Cada persona de su imperio debía ir a la ciudad donde había nacido para que su nombre fuera escrito en la lista de los que habían nacido en esa ciudad.
José era de la ciudad de Belén, así que José y María, que estaba embarazada, tuvieron que salir de viaje hacia Belén. Cuando estaban en Belén se llegó el día específico que Dios había escogido para que naciera Jesús, el Salvador prometido desde el momento en que el pecado entró al mundo por Adán y Eva.
Cuando llegó ese día, José y María se estaban quedando en un establo, el lugar donde los animales pasaban la noche. Allí nació Jesús, el Salvador. María y José envolvieron al bebé entre pañales y lo acostaron en una cunita que armaron con el pesebre donde les ponían la comida a los animales.
Esa misma noche cuando Jesús nació, Dios envió un ángel que se apareció delante de unos humildes pastores que estaban cuidando a sus ovejas. Aunque ellos se asustaron mucho, escucharon el mensaje que Dios les había enviado:
Lucas 2:10-12 “No teman, porque les traigo buenas nuevas de gran gozo que serán para todo el pueblo; porque les ha nacido hoy, en la ciudad de David, un Salvador, que es Cristo el Señor. Esto les servirá de señal: hallarán a un Niño envuelto en pañales y acostado en un pesebre”.
Y cuando el ángel terminó de decirles este mensaje, se apareció una multitud de ángeles, muchísimos ángeles que cantaban alabando a Dios por lo que estaba sucediendo. Ellos decían
Lucas 2:14 “¡Gloria a Dios en las alturas, Y en la tierra paz entre los hombres de su elección!
Los pastores dejaron solas a sus ovejas durante un buen tiempo mientras corrían al lugar que el ángel les había dicho. Y ciertamente encontraron en Belén a un bebé nacido ese mismo día, envuelto en pañales y acostado en un pesebre. Los pastores contaron lo que había sucedido con los ángeles, y los que oyeron estaban asombrados. Mientras ellos regresaban a cuidar sus ovejas iban dando ¡glorias! y ¡alabanzas! a Dios por lo que había sucedido.
¡Dios ha cumplido Su Promesa de enviar un Salvador para quitar el pecado de Su Pueblo! Este es el verdadero significado de la Navidad, recordar que el Dios Fiel envió al Salvador para pagar el precio de nuestro pecado. Los ángeles dijeron que eran unas buenas noticias para todo el pueblo.
¿Son buenas noticias para ti? ¿Necesitas un Salvador que quite tus pecados delante de Dios? Entonces puedes celebrar la mejor Navidad de tu vida porque Navidad significa Nacimiento. El Salvador prometido para perdonar tus pecados y los míos ya nació. Tú y yo debemos dar gloria a Dios y alabar Su Nombre porque envió al Salvador Prometido.
VERSÍCULO PARA MEMORIZAR
Isaías 9:6 “Porque un niño nos es nacido, hijo nos es dado, y el principado sobre su hombro; y se llamará su nombre Admirable, Consejero, Dios Fuerte, Padre Eterno, Príncipe de Paz”.
Material para desarrollar
