TEMA CENTRAL
Jesús fue crucificado y antes de morir exclamó: ¡Consumado es!
BASE BÍBLICA
Mateo 26; 27: Marcos 15:34; 15; Lucas 22; 23; Juan 18; 19; 1 Pedro 2:24
LECCIÓN BÍBLICA
Antes de ser crucificado, Jesús fue azotado, escupido, burlado, abofeteado, golpeado en su cabeza. Le colocaron una corona hecha con espinas, le quitaron su ropa y lo ridiculizaron. Luego lo obligaron a llevar su cruz hasta el lugar llamado Gólgota, también conocido como Monte Calvario. Jesús no protestó, no se quejó. Jesús no se defendió ni señaló a aquellos que lo estaban acusando injustamente. Jesús no gritó diciendo: ¡NO ES JUSTO! ¡No! No hizo nada de esto. Jesús entregó su vida para salvar a Su pueblo de sus pecados. Jesús cargó la pesada cruz hasta el Monte Calvario y allí fue crucificado. Grandes clavos traspasaron sus manos y sus pies. Y estando allí clavado en esa cruz, con el horror de tener sobre Él los pecados de todos aquellos que eran Su pueblo, Jesús estaba “bebiendo la copa” que el Padre le había dado. Dios descargó en Su Hijo toda la ira justa, todo el castigo que merecían aquellos pecadores a quienes vino a salvar. Dios el Padre cargó en Él el pecado de todos aquellos que escogió para que fueran salvados. Cuando ya había pasado unas 6 horas clavado en la cruz “Jesús exclamó con fuerte voz…: Dios Mío, Dios Mío, ¿por qué me has abandonado?” Marcos 15:34 ¿Podemos siquiera imaginar lo que estaba pasando con Jesús? Antes de que el mundo fuera creado, antes de que existiera cualquier cosa, Jesús tenía comunión con el Padre. Aún después que se hizo hombre Jesús mantenía su comunicación con el Padre. Pero en este momento, el Padre le había dado la espalda a Su Hijo. El Padre había abandonado al Hijo porque este estaba cargando con el pecado de todos aquellos que vino a salvar. Pero en la cruz, Jesús dijo otras palabras que necesitamos entender, recordar y nunca olvidar. Juan 19:30 “Entonces Jesús, cuando hubo tomado el vinagre, dijo: ¡Consumado es! E inclinando la cabeza, entregó el espíritu.” Jesús dijo: ¡Consumado es! ¿Qué significan estas palabras? Alguien respondió esta pregunta así: ¡Misión cumplida! ¡Salvación efectuada! ¡Rescate pagado!
Era como si Jesús estuviera diciéndole al Padre: ¡Ya cumplí la tarea! He recibido la ira justa y el castigo por el pecado que cometieron contra ti todos los que escogimos para salvación. Ya sus pecados no están cubiertos sino eliminados, han sido quitados. Y después que Jesús dijo estas palabras, murió. Es que Dios lo había dicho: “la paga del pecado es la muerte”. Si la paga del pecado hubiera sido un poco de sangre, Jesús no hubiera sido crucificado. Cuando le colocaron la corona de espinas debió derramar mucha sangre. Pero no era sangre el precio que se debía pagar por el pecado. ¡Era muerte! Y Jesús murió en aquella cruz. Jesús, el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo, fue ofrecido una sola vez y para siempre. ¿Alguna vez has entendido que tus pecados y mis pecados llevaron a Jesús a la muerte? ¿Qué significa esto para ti? ¿Qué harás con el hecho frente a ti de la muerte de Jesús por tus pecados? Dios dice que tienes que arrepentirte de tus pecados y creer que lo que Jesús hizo es suficiente para salvarte. ¿Ya lo hiciste?
VERSÍCULO PARA MEMORIZAR
1 Pedro 2:24 “…quien llevó él mismo nuestros pecados en su cuerpo sobre el madero, para que nosotros, estando muertos a los pecados, vivamos a la justicia…”
Material para desarrollar
