
11 Amados, yo os ruego como a extranjeros y peregrinos, que os abstengáis de los deseos carnales que batallan contra el alma, 12 manteniendo buena vuestra manera de vivir entre los gentiles; para que en lo que murmuran de vosotros como de malhechores, glorifiquen a Dios en el día de la visitación, al considerar vuestras buenas obras.
1 Pedro 2:11-12
La conducta es lo que hacemos, el carácter es lo que somos. La conducta es la vida visible, el carácter es la vida invisible, oculta, pero que se hace patente por lo que se ve. La conducta es externa, se ve desde afuera, el carácter es interno—opera por dentro. En la economía de la gracia, la conducta es hija del carácter. El carácter es la condición del corazón, la conducta su expresión exterior. El carácter es la raíz del árbol, la conducta, el fruto que produce.
E. M. Bounds
