
Todos los habitantes de la tierra son considerados como nada; y él hace según su voluntad en el ejército del cielo, y en los habitantes de la tierra, y no hay quien detenga su mano, y le diga: ¿Qué haces?
Daniel 4:35
La soberanía de Dios. —¿Qué queremos decir con esta expresión?—
Queremos decir la supremacía de Dios, la realeza de Dios, la divinidad de Dios.
Decir que Dios es soberano es declarar que Dios es Dios.
Decir que Dios es soberano es declarar que Él es el Altísimo, que “él hace según su voluntad en el ejército del cielo, y en los habitantes de la tierra, y no hay quien detenga su mano, y le diga: ¿Qué haces?” (Dn. 4:35).
Decir que Dios es soberano es declarar que Él es el Todopoderoso, el poseedor de todo el poder en el cielo y la tierra para que ninguno pueda vencer sus consejos, frustrar su propósito o resistir su voluntad (Sal. 115:3).
Decir que Dios es soberano es declarar que Él es “el gobernante de las naciones” (Sal. 22:28), que establece reinos, derroca imperios y determina el curso de las dinastías como mejor le plazca.
Decir que Dios es soberano es declarar que Él es el único “Soberano, el Rey de reyes y Señor de señores” (1 Ti. 6:15).
Tal es el Dios de la Biblia.
A. W. Pink
