Diciembre 4
Lectura: Génesis 12:1-3; 17:1-8 Otras: Gálatas 3:7, 13-14
Luego de que Dios rescató a Noé y a su familia, las personas que nacieron después siguieron haciendo lo malo, pero a pesar de esto Dios no detuvo su plan, Él escogió de entre todos a un hombre llamado Abram, a quien le hizo una inmensa promesa: Dios le prometió a Abram que le daría muchos descendientes, tantos, como las estrellas en el cielo, y que ellos vivirían en una hermosa tierra, donde Él sería su Dios y ellos su pueblo a través del cual todas las naciones serían bendecidas. ¡Sí!, el plan de Dios de rescatar y bendecir a su mundo rebelde seguía en pie.
Abram creyó en esta promesa, pero él y sus descendientes vieron solo una parte de esa promesa cumplida. No obstante, la historia nos cuenta más adelante que un día Dios enviaría a su Hijo Jesús, a través del cual todas las bendiciones de esta promesa sí se cumplirían en aquellos que confiaran en Él.
Preguntas:
- ¿Había algo especial en Abram para que Dios lo escogiera y le regalara su promesa?
- ¿Qué le prometió Dios a Abram?
- ¿Puedes contar las estrellas en el cielo? ¿Cuántas personas serían bendecidas con esta promesa?
- ¿Cómo todas esas personas podrán recibir las bendiciones de esa promesa?
- ¿Podemos estar seguros que Dios desea bendecirnos? ¿Por qué?
Símbolo
Una carpa con muchas estrellas en el cielo
Usado con permiso para la IEBI 2022
Tomado del libro: El árbol de Isaí – 25 devocionales para niños y adultos en advenimiento de Marjorie Chavarría
Copyright © 2016 Marjorie Chavarría
