Diciembre 25
Lectura: Mateo 2:1-12
Un tiempo después de que Jesús naciera, unos hombres muy inteligentes y que estudiaban las estrellas, descubrieron una estrella muy particular. Ellos sabían por la estrella, que un gran Rey había nacido y querían llevarle preciosos regalos para adorarlo. Emprendieron un largo viaje del Oriente hasta Jerusalén, porque pensaron que allí encontrarían al nuevo Rey, pero para su sorpresa el Rey que había nacido no estaba en un palacio. Consultaron a Herodes (a quien no le agradó la noticia) y a sus sacerdotes, quienes les indicaron que podría estar en Belén como hace tiempo un profeta lo había anunciado.
Mientras los sabios continuaron su viaje tras este Rey, la estrella se detuvo sobre una casa. Ellos, llenos de alegría, llegaron a la casa y abrieron la puerta ¿Quién era este importante Rey? Era Jesús, que estaba junto a su madre, sacaron sus regalos y postrándose en sus rodillas adoraron al niño, adoraron al Rey, al prometido Rey. Al fin estaba aquí nuestro ansiado Salvador. La espera se acabó, Jesús venía a salvar a su pueblo para llevarlos al lugar que Dios siempre quiso, llevarlos a una eterna y perfecta relación con nuestro amoroso Creador y Señor.
Preguntas:
- ¿Cómo supieron los sabios del Rey tan esperado?
- ¿A dónde los guio la estrella?
- ¿Quién era este Rey?
- ¿Qué hicieron cuando lo vieron?
- Menciona todas las razones por las cuales en esta Navidad nuestro amado Salvador merece toda nuestra adoración.
Símbolo
Una estrella
Usado con permiso para la IEBI 2022
Tomado del libro: El árbol de Isaí – 25 devocionales para niños y adultos en advenimiento de Marjorie Chavarría
Copyright © 2016 Marjorie Chavarría
