Diciembre 18
Lectura: Ezequiel 36:24-27; Romanos 1:21-23 Otras: Mateo 5:8; 15:17-20
El problema de Israel no estaba afuera, estaba adentro, en sus corazones. Sus corazones no amaban a Dios con todo y por eso terminaban sirviendo y amando a otros dioses. ¿Cuál sería la cura para tal problema? El profeta Ezequiel anunció la asombrosa cura: Dios le daría a cada persona de su pueblo un nuevo corazón, Dios les sacaría su corazón de piedra y les daría un nuevo corazón de carne, un corazón vivo. Ahora, su pueblo, por medio del poder de Dios, podría obedecer sus mandamientos.
El resto de la Biblia nos dice que este problema, no era solo de Israel, es el problema del mundo entero. Cada persona, desde Adán, rechaza a Dios en su corazón, y así ama a las cosas que Dios creó en vez de amar a Dios quien las creó. Jesús dijo que en el corazón está el gran problema de las personas y Él vino a resolver este problema dando su vida para que podamos tener un nuevo corazón, una nueva vida que ame y obedezca a Dios.
Preguntas:
- ¿Dónde estaba el problema de Israel?
- ¿Cuál iba a ser la cura?
- ¿Quiénes tienen este terrible problema?
- ¿Cómo podemos obtener la cura para este problema?
- ¿Cómo podemos obedecer a Dios?
Símbolo
Un corazón
Usado con permiso para la IEBI 2022
Tomado del libro: El árbol de Isaí – 25 devocionales para niños y adultos en advenimiento de Marjorie Chavarría
Copyright © 2016 Marjorie Chavarría

