Diciembre 17
Lectura: Isaías 53; Marcos 10:45 Otras: Romanos 5:1
Mientras más desobedecía el pueblo de Dios producto de su maldad, las buenas promesas de lo que Dios haría en un futuro con ellos eran más difíciles de creer. ¿Cómo Dios rescataría a su pueblo, si vez tras vez ellos olvidaban sus palabras y terminaban adorando a otros dioses y haciendo cosas muy malas?
¿Qué hará Dios con la maldad de su pueblo? Isaías nos mostró a un Siervo, un Siervo que sería usado por Dios para rescatar a su pueblo. Pero el rescate le costaría un gran sufrimiento, él tendría que dar su vida y recibir el castigo que el pueblo de Dios debía haber recibido por su pecado, para que así ellos fueran perdonados y volvieran a estar en paz con Dios.
Esta escena llena de dolor anunciada por Isaías, es la escena de la cruz, el lugar donde Dios derramó su enojo sobre su Hijo. Jesús, es el siervo que sufrió dando su vida para que Dios ya no estuviera enojado con nosotros por nuestros pecados, sino que fuéramos perdonados y aceptados para tener una relación con Él.
Preguntas:
- ¿Cuál era el gran problema del pueblo de Israel?
- Según Isaías, ¿Quién vendría a solucionar este problema?
- ¿Cuál sería el costo del rescate?
- ¿Quién estuvo dispuesto a asumir el costo?
- ¿Cómo podemos estar en paz con Dios?
Símbolo
La cruz
Usado con permiso para la IEBI 2022
Tomado del libro: El árbol de Isaí – 25 devocionales para niños y adultos en advenimiento de Marjorie Chavarría
Copyright © 2016 Marjorie Chavarría
