Lectura Bíblica: 1 Reyes 3:9-12
Ayuda:
Si tuvieras la oportunidad de tener lo que quisieras, ¿Qué pedirías?
Cuando tuvo la oportunidad de tener algo en el mundo, Salomón pidió sabiduría para dirigir bien y tomar decisiones correctas. Nosotros podemos pedir a Dios esta misma sabiduría:
…si alguno de vosotros tiene falta de sabiduría, pídala a Dios, el cual da a todos abundantemente y sin reproche, y le será dada. [Santiago 1:5]
Fíjate en que Salomón pidió entendimiento para llevar a cabo su trabajo; no pidió a Dios que hiciera el trabajo por él. No debemos pedirle a Dios que haga lo que él quiere hacer a través de nosotros. En cambio, debemos pedirle a Dios que nos dé la sabiduría para saber qué hacer y pedir el valor para llevarlo a cabo.
Salomón pidió sabiduría, no bienes materiales, pero Dios le dio riquezas y también larga vida. Aunque Dios no promete dinero a quienes le siguen, nos da lo que necesitamos si mantenemos lo principal primero, esto es su reino, sus propósitos (Mateo 6:31-33).
Quien pone su mirada en los bienes materiales sólo insatisfacción encontrará porque aunque se consiga riquezas, estas no saciarán. Pero si ponemos a Dios y su obra en primer lugar, él satisfará nuestras necesidades más profundas.
«Luz de la calle… » Salomón recibió de Dios «un corazón entendido», pero fue deber de Salomón aplicar esa sabiduría a todos los ámbitos de su vida. Tristemente vemos que Salomón fue sabio para gobernar la nación, pero fue necio para dirigir su hogar.
Aunque Salomón siguió siendo sabio durante toda su vida, no siempre actuó conforme a su sabiduría. 1 Reyes 11:6 dice: «E hizo Salomón lo malo ante los ojos de Jehová, y no siguió cumplidamente a Jehová como David su padre.»
¿Qué es sabiduría? Es tanto la capacidad de discernir lo que es mejor como la fuerza de carácter para actuar de acuerdo con ese conocimiento. Pidamos al Señor sabiduría, no solo para saber diferenciar entre lo que es bueno y malo, sino ante todo para que nos de el valor y la determinación para hacer lo que es bueno delante de Dios.
