Lectura Bíblica: Salmo 23 (v.1-3)
Ayuda:
Pocas veces pensaríamos que el Salmo 23 nos ayude en la toma de decisiones. Pero la verdad es que este es uno de los primeros textos en los que deberíamos de pensar, al momento de decidir algún asunto. Si Jehová es nuestro Pastor, entonces ¿a quién más iríamos sino a Él? Somos sus ovejas, y dependemos de Él para todo.
Al describir al Señor como un pastor, David escribió a partir de su propia experiencia, porque había pasado sus primeros años cuidando ovejas (1 Samuel 16:10, 11). Las ovejas dependen por completo del pastor en cuanto a provisión, guía y protección.
El Nuevo Testamento llama a Jesús el buen pastor (Juan 10:11), el gran pastor (Hebreos 13:20) y el Pastor principal o Príncipe de los pastores (1 Pedro 5:4). Así como el Señor es el buen pastor, nosotros somos sus ovejas: no animales asustadizos y pasivos, sino seguidores obedientes, lo bastante sabios como para seguir a quien nos guiará por los lugares y los caminos correctos.
El Salmo 23 no tiene como prioridad enseñarnos sobre las características de las ovejas, sino mejor enseñarnos sobre las cualidades de quienes somos discípulos del Pastor Jesús. Lea todo el Salmo y piense en cómo debemos ser los que somos ovejas de Jesús.
La promesa que se incluye en el Salmo es que cuando seguimos a nuestro Pastor, tendremos satisfacción. En cambio, cuando elegimos pecar y seguir nuestro propio camino, no podemos culpar a Dios por el entorno que creamos para nosotros mismos.
Nuestro Buen Pastor conoce los «pastos verdes» y las «aguas tranquilas». Sólo llegaremos a esos lugares siguiéndole obedientemente. Rebelarse contra la guía del Pastor es caminar en dirección al fracaso. Tomar decisiones sin la dirección del Buen Pastor es necedad.
