Lectura Bíblica: Juan 14:15-17
Ayuda:
Al tomar cada decisión, el cristiano debe pensar en cómo esta o aquella decisión afectará o hará crecer su comunión con Dios. Esto incluye examinar si la acción a tomar esta en armonía con los mandamientos de Dios. Si lo está, entonces podremos proceder de lo contrario deberíamos detenernos.
Para hacer este examen previo a cada decisión, el Señor nos ha dejado su Palabra escrita y Su Espíritu. En Juan 14 Jesús iba a dejar pronto a los discípulos, pero prometió permanecer con ellos. ¿Cómo? Les dejaría al Consolador -el mismo Espíritu de Dios- vendría después de la partida de Jesús para cuidar y guiar a los discípulos.
La tercera Persona de la Trinidad, el Espíritu Santo, vino sobre los discípulos justo antes de la ascensión de Jesús (Juan 20:22), y el Espíritu Santo fue derramado sobre todos los creyentes en Pentecostés (Hechos 2), poco después de que Jesús ascendiera al cielo.
El Espíritu Santo es Dios con nosotros y en todos los creyentes, que nos ayuda a vivir como Dios quiere atendiendo Su Ley y a construir la Iglesia de Cristo en la tierra mientras el Señor vuelve por ella.
El Espíritu Santo es Consolador y Consejero. La palabra traducida como «Consolador» combina las ideas de consuelo y consejo. El Espíritu Santo es Dios cuyo poder está de nuestro lado, trabajando para y con nosotros.
Al tomar decisiones, ore pidiendo a Dios que por Su Palabra le recuerde que el Consolador nunca le abandonará (Juan 14:16) – no tenemos por qué tomar decisiones solos!; Que el Espíritu Santo es un don que el mundo no puede recibir, pero usted por gracia de Dios lo ha recibido (Juan 14:17); Que el Espíritu vive en su corazón y obrará a su favor (Juan 14:17); y le enseñará para hacer conforme a la voluntad de Dios en cada decisión que tome (Juan 14:26).
De gracias al Padre y al Hijo por su Espíritu Consolador y Consejero!
