Lectura Bíblica: Ester 4 (v.15-16)
Ayuda:
Aunque el libro de Ester no menciona a Dios por su nombre o título, sin embargo su presencia está en cada una de sus páginas. Aunque el nombre de Dios no se menciona en el libro de Ester, sin embargo es obvio que Mardoqueo esperaba una liberación divina.
La providencia de Dios, a saber: que Dios gobierna, sostiene, dirige y mantiene todas las cosas para cumplir sus propósitos eternos, es evidente en todo el libro.
Ester y Mardoqueo creyeron en los cuidados de Dios y, ya que ellos se dispusieron a obrar en el momento oportuno, Dios los utilizó para salvar a su pueblo. Ester tomó una buena decisión: Convocar un ayuno y oración. Ester pide a los judíos que oraran para que Dios la ayudara en su peligrosa misión.
La actitud de Ester contrasta con la actitud egoista del mundo que solo busca lo suyo sin velar por el bien de otros. Ester sabía lo que tenía que hacer, y sabía que podía costarle la vida, sin embargo estuvo dispuesta: «si perezco, que perezca«.
Decidamos hacer lo que Dios quiere, y confiemos en Él para el resultado. Cuando enfrentemos desafíos en la vida, busquemos primero con oración y con la Palabra saber qué quiere Dios que nosotros hagamos y luego hagámoslo confiado en que Dios hará su parte.
Una función importante de ser iglesia, el cuerpo de Cristo, es el apoyo mutuo en tiempos difíciles. Cuando tengamos dificultades, acudamos a la iglesia en busca de apoyo, comparte tus pruebas y obtén fuerza del vínculo que nos une. Siempre es una sabia decisión buscar en oración la dirección de Dios.
