Lectura Bíblica: Josué 7 (v.21)
Ayuda:
Como creyentes en Cristo somos llamados a lo mismo que Dios llamó a su pueblo en Josué 7:13 …Santificaos. Esto significaba que los israelitas tenían que someterse a ritos de purificación. Tales ritos preparaban al pueblo para acercarse a Dios y les recordaban constantemente su pecaminosidad y su santidad.
Acán subestimó a Dios y no tomó en serio sus mandatos cuando Dios les dijo:
«Pero vosotros guardaos del anatema; ni toquéis, ni toméis alguna cosa del anatema, no sea que hagáis anatema el campamento de Israel, y lo turbéis.» [Josué 6:18]
Decidir tomar un manto, junto con algo de plata y oro, pudo haberle parecido poca cosa a Acán, pero los efectos de su decisión pecaminosa los sintió toda la nación, especialmente su familia.
¿Por qué toda la familia de Acán pagó por su pecado? El registro bíblico no nos dice si fueron cómplices de su crimen, pero en el mundo antiguo, la familia era tratada como un todo. Si Acan prosperaba, la familia prosperaba con él. Si él sufría, ellos también. Muchos israelitas ya habían muerto a causa del pecado de Acán. Ahora Acan debía ser apartado de Israel.
En nuestra cultura permisiva e individualista nos cuesta entender semejante decreto, pero en las culturas antiguas este castigo era común. El castigo se ajustaba al delito: Acán había desobedecido el mandato de Dios de destruir todo lo que había en Jericó; por lo tanto, todo lo que pertenecía a Acán tenía que ser destruido.
El pecado tiene consecuencias drásticas, así que debemos tomar medidas drásticas para evitarlo. Nuestras acciones afectan a más personas que a nosotros mismos. Cuídate de elegir ceder a la tentación al racionalizar tus pecados diciendo que son demasiado pequeños o personales como para herir a alguien más. Busca la santidad tuya y de los tuyos!
