TEMA CENTRAL
Cuando hablamos del nacimiento de Cristo también hablamos de la encarnación del Hijo Eterno de Dios, el cual Es Dios. Esto hace que, a pesar de nuestra mente tan pequeña, aun podamos batallar para entender la verdad de que Jesús es completamente hombre y completamente Dios.
BASE BÍBLICA
Gálatas 4:4-5; Juan 3:16, Juan 1:1,14; Isaías 9:6; Romanos 8:32; Génesis 3:15; Mateo 1:18-2:15; Lucas 2:13,14; Lucas 2:37; Hebreos 10:5-7
LECCIÓN BÍBLICA
En nuestra clase pasada hablamos de que Dios ha sido Fiel al cumplir la promesa de enviar un Salvador que derrotaría completamente al pecado y a Satanás. En el momento exacto, tal como Dios lo había planificado, nació Jesús, El Salvador.
¡Dios había cumplido Su Promesa de enviar un Salvador para quitar el pecado de Su Pueblo! Pero… ¿cómo es que alguien tan importante como Aquel que es El Salvador, no nació en el palacio de un rey, no tuvo una cuna lujosa, no vinieron a su nacimiento los reyes más importantes de toda la tierra, ni tampoco las orquestas musicales interpretaron lindas canciones de cuna?
En cambio, María y José eran personas pobres y humildes. Belén era una ciudad pequeñita, lejos de la gran ciudad de Jerusalén. El establo no era el lugar más agradable para que naciera un bebé y mucho menos el Salvador. El pesebre quizá lleno de paja tampoco era la mejor cuna para el bebé. Quienes vinieron a visitarlo en la noche que nació fueron unos humildes pastores que habían abandonado por un rato a sus ovejas. Chicos, ¿quién de ustedes recuerda el versículo que aprendimos el domingo pasado que se encuentra en Isaías 9:6? ¿Quién quiere decirlo? ¡Muy bien! Esas palabras fueron escritas por el profeta Isaías más o menos 700 años antes de que ocurrieran. Y… ¿cómo fue que Isaías supo eso tanto tiempo antes? Sencillamente porque Dios se lo había dicho. No fue que Isaías un día se despertó y se le ocurrió escribir eso. Así que esas palabras que aprendimos son muy importantes y creo que allí hay un secreto que debemos descubrir y pensar en él para tratar de entender. Vamos a hacerlo por partes:
Isaías 9:6 “Porque un Niño nos ha nacido, un Hijo nos ha sido dado, y la soberanía reposará sobre Sus hombros. Y se llamará Su nombre Admirable Consejero, Dios Poderoso, Padre Eterno, Príncipe de Paz.”
un Niño nos ha nacido
Ya eso lo vimos en nuestra clase pasada. Nació un bebé, como nacimos tú y yo. Ese bebé se llamó Jesús porque Él vino a salvar a Su pueblo de sus pecados. Se cumplió la promesa que Dios hizo cuando Adán y Eva pecaron. Dios había dicho que sería un descendiente de la mujer.
un Hijo nos ha sido dado
¿Un Hijo qué? ¿Nos ha sido dado? ¿No debería decir “un hijo les nació”? Aquí está el secreto del que les hablé. No hay un error aquí. La Biblia no contiene errores. Y es que ese niño que nació es el Hijo de Dios que nos fue dado, que nos fue regalado. ¿Es esto cierto? Vamos a la Biblia para ver qué dice acerca de esto:
Gálatas 4:4 “…cuando se cumplió el tiempo establecido, Dios envió a su Hijo, nacido de una mujer…
”Juan 3:16 “Porque de tal manera amó Dios al mundo, que dio a Su Hijo unigénito, para que todo aquel que cree en Él, no se pierda, sino que tenga vida eterna. Porque Dios no envió a Su Hijo al mundo para juzgar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por Él.”
Juan 1:1 “En el principio ya existía el Verbo, y el Verbo estaba con Dios, y el Verbo era Dios. Él estaba en el principio con Dios.” (La palabra Verbo en este versículo es un nombre dado a Jesús).
Juan 1:14 “El Verbo se hizo carne, y habitó entre nosotros, y vimos Su gloria, gloria como del unigénito del Padre, lleno de gracia y de verdad”.
Romanos 8:32 “El que no negó ni a Su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros…”
¡Esto es simplemente maravilloso! Dios nos dio a Su Propio Hijo, el cual es también Dios y lo envió a la tierra como un Niño que nació. Así que Jesús es completamente hombre y es completamente Dios. No podemos entenderlo por completo, pero así es.
Por esa razón los ángeles cantaron aquella noche ¡Gloria a Dios en las alturas! cuando vieron lo que había sucedido. Era maravilloso y asombroso que el Hijo de Dios, siendo Dios se hubiera hecho hombre. Pero los ángeles también cantaron “en la tierra paz para los hombres de su elección”. Jesús nació como un bebé, como nacimos tú y yo para que pudiéramos estar en paz con Dios.
El versículo de Isaías 9:6 termina diciendo algunos nombres que se le darían al Niño que nacería, y entre estos nombres están “Admirable Consejero, Dios Fuerte, Padre Eterno, Príncipe de Paz”. Jesús es la Persona más especial en todo el Universo, no hay nadie como Él, completamente hombre, completamente Dios.
La ofensa que Adán y Eva cometieron contra Dios no fue poca cosa. Nuestros pecados, los tuyos y los míos, también son una horrible ofensa contra Dios. Él es Santo, Dios no tiene relación con el pecado, por lo tanto, la relación con los pecadores está completamente rota. Tú y yo somos enemigos de Dios. Aun así, Dios envió a Su Hijo, quien es Dios, para que naciera como un ser humano y muriera para quitar nuestros pecados. Solamente Dios mismo podía quitar por completo nuestro pecado.
MEMORIZAR
Hebreos 10:5 “Por lo cual, entrando en el mundo dice: sacrificio y ofrenda no quisiste; mas me preparaste cuerpo;”
(Querido maestro, estas son verdades que pueden ser difíciles de entender aún para nosotros, pero que debemos enseñarlas junto a todo el consejo de Dios. Es el Espíritu Santo quien dará entendimiento no solo a nosotros, sino a nuestros alumnos. Explica que el sentido de este versículo es tal cual aparece allí; Dios preparó un cuerpo dentro del vientre de María en el cual habitaría el Hijo y nacería como un Niño. ¿Lo crees? Lucas 1:37 dice: “porque de parte de Dios ninguna cosa es imposible.”)
Material para desarrollar:
