Lectura Bíblica: 2 Cor 8 y 9
Ayuda:
En la época de Jesús hubo hombres materialmente más pobres que ÉL. Sin embargo su mayor pobreza consistió, no tanto en lo material sino en que se hizo pobre al renunciar a sus derechos como Dios y hacerse humano.
Cristo se hizo «pobre» al hacerse hombre, porque renunció a muchas cosas. Sin embargo, al hacerlo, nos hizo «ricos» porque recibimos la salvación y la vida eterna. En Cristo obtuvimos el más grande tesoro!
Los cristianos de la iglesia de Corinto tenían dinero y, al parecer, habían planeado recaudar dinero para la iglesia de Jerusalén «hacía un año» (2 Cor. 9:2), ellos se habían comprometido en ello. Pablo les desafía a cumplir sus compromisos financieros.
Encontramos aquí cinco principios para dar:
- La disposición a dar con el corazón es más importante que la cantidad que demos.
- Si tenemos compromisos financieros debemos cumplirlos. Son promesas!
- Es muy probable que si das a otros necesitados, ellos, a su vez, te ayudarán cuando tú lo necesites.
- El dar con generosidad es en respuesta a la obra de Cristo, no por interés o por nada que puedas obtener de ello.
- La forma en que damos a otros es un reflejo de nuestra devoción a Cristo.
