Lectura Bíblica: Ex. 28:1-4
Ayuda:
Éxodo capítulo 28 trata de las vestiduras del sumo sacerdote y de sus hijos. Estas vestiduras hablan o señalan las diversas glorias de Cristo, nuestro Gran Sumo Sacerdote.
El sumo sacerdote tenía dos conjuntos de vestiduras: un primer conjunto de vestiduras de gloria y belleza, ricamente coloreadas y bordadas; y el segundo conjunto de vestiduras eran sencillas de lino blanco. Las primeras se describen en los versos 2 al 4.
Los sastres que confeccionaron las vestiduras de Aarón estaban llenos de «espíritu de sabiduría» para hacer su tarea. Si Dios no hubiese dado sabiduría y dirección a ellos, no habrían podido cumplir con su misión. Ellos solo fueron instrumentos en las manos de Dios.
Todos los hijos de Dios tenemos habilidades especiales. Pero tales destrezas o habilidades no son el producto de nuestros esfuerzos académicos o físicos, sino que nos han sido dadas por Dios y para Dios. Pablo lo dijo de esta manera:
1 Corintios 4:7 Porque ¿quién te distingue? ¿o qué tienes que no hayas recibido? Y si lo recibiste, ¿por qué te glorías como si no lo hubieras recibido?
Todo lo hemos recibido. Nada es propio. Y además, las habilidades que tenemos no nos han sido dadas para uso meramente propio, sino y ante todo para que Dios sea agradado en la manera en que usamos esas habilidades en la extensión de su reino en la tierra.
Piensa en tus talentos y habilidades especiales que has recibido de Dios y en las formas en que podrías utilizarlos para la obra de Dios en el mundo. Cuando te concentres en ayudar y dar a los demás, Dios te mostrará la mejor manera de hacerlo y te dará sabiduría para llevar a cabo la tarea. Recuerda que el pueblo de Dios tiene como prioridad el reino de Dios, la misión de Dios, antes que nuestros propios fines o propósitos.
