Lectura Bíblica: Mt. 10:40-42
Ayuda:
La forma en que un hombre trata al discípulo más humilde es la forma en que trata al Señor mismo. No todos rechazarían el mensaje de los discípulos. Algunos los reconocerían como representantes del Mesías y los recibirían amablemente. Todo lo que se hiciera por ellos se consideraría hecho para el Señor mismo y sería por tanto recompensado.
Recibir al discípulo de Cristo equivale recibir al propio Cristo, y recibirlo a Cristo es lo mismo que recibir al Padre que lo envió, puesto que el enviado representa al remitente.
Los que juzgan a los demás por su atractivo físico o su riqueza material no se dan cuenta de que el verdadero valor a menudo se esconde bajo una apariencia muy humilde. La forma en que tratamos al discípulo más humilde es la forma en que tratamos al Señor mismo. ¿Cómo tratamos a los que sirven a Cristo?
Todo será recompensado! Ninguna amabilidad mostrada a un seguidor de Jesús pasará desapercibida. Incluso un vaso de agua fría será recompensado con creces si se da a un discípulo porque es seguidor de Jesús.
Lo mucho que amamos a Dios puede medirse por la consideración que tenemos hacia los demás. El ejemplo de Jesús de dar un vaso de agua fría a un niño sediento es un buen modelo de servicio desinteresado. Un niño normalmente no puede o no quiere devolver un favor. Dios se da cuenta de cada buena acción que hacemos o dejamos de hacer como si fuera él quien la recibe. Aunque nadie vea nuestras buenas obras, Dios si lo hará y recompensará.
