Lectura Bíblica: Deut. 15:7-11 (Juan 12:8)
Ayuda:
El libro de Deuteronomio es dado al pueblo como una recordación de la ley de Dios antes de que entraran a la tierra prometida para poseerla. Entre las instrucciones de Dios para ellos al entrar allí, se incluyeron leyes tocantes a la generosidad y compasión hacia los más necesitados.
El pueblo de Dios fue llamado a hacer frente a la pobreza no a ignorarla. Dios dijo a los israelitas que ayudaran a los pobres cuando llegaran a la Tierra Prometida. Esta era una parte importante de la posesión de la tierra. Ellos habían recibido en abundancia de su Dios y la generosidad de Dios debía verse reflejada en ellos.
«Si es pobre es culpa suya» Para evadir nuestro llamado a considerar al pobre y menesteroso, algunas personas llegan a la conclusión de que la gente es pobre por culpa propia. Este tipo de razonamiento hace que sea fácil cerrar los corazones y las manos a los necesitados.
Pero no debemos inventar razones para ignorar a los pobres. Debemos mejor responder a sus necesidades, independientemente de quién sea responsable de su situación.
¿Cómo estás respondiendo hoy a este llamado del Señor para los que somos su pueblo? ¿Tienes otra «estrategia» para evadir al pobre y necesitado? ¿Conoces algún hermano o prójimo en necesidad? ¿Qué harás hoy? ¿Le ignorarás? o ¿abrirás tu corazón y buscarás la manera de ayudar?
