Lectura Bíblica: Lucas 14:25-33 (v.33)
Ayuda:
Llevar su cruz no es emocionante. Quienes oyeron a Jesús sabían muy bien lo que significaba cargar con su propia cruz. Cuando los romanos llevaban a un criminal al lugar de su ejecución, le obligaban a llevar la cruz en la que iba a morir como una señal de su sumisión a Roma y una advertencia a los observadores.
Jesús hizo esta afirmación para que las multitudes pensaran sobre su entusiasmo por él. Animó a los superficiales a profundizar o a dar marcha atrás. Seguir a Cristo significa someterse totalmente a él, quizá hasta la muerte.
Calcule el costo. Para ayudarles a pensar en esto, Jesús utilizó una comparación con una persona que quiere construir un edificio. Cuando un constructor no cuenta el costo o lo calcula incorrectamente, el edificio puede quedar inconcluso. ¿Abandonarás la vida cristiana al poco tiempo porque no calculaste el costo del compromiso con Jesús?
¿Cuáles son algunos de los costos a calcular? Aunque no lograríamos hacer abarcar en una lista detallada todos y cada uno de los costos, sin embargo si podemos pensar en aquellos sacrificios que nos son más comunes:
- Los cristianos pueden tener que enfrentarse a la pérdida de estatus social, ser excluidos de la «alta sociedad» o incluso perder fuentes de riqueza material.
- También pueden tener que renunciar al control de algunas cosas que considere valiosas, como su dinero, su tiempo o también profesión u oficio.
- Pueden además ser odiados, separados de su familia, rechazados e incluso condenados a muerte (Hoy en día todavia se ejecutan cristianos por su fe en otros países. Oremos por ellos!).
La lista podría continuar. El punto a considerar es que: seguir a Cristo no significa una vida sin problemas. El Señor ha prometido estar del lado de sus hijos aún cuando pasen por el fuego de la prueba y ésta es nuestra confianza. Sin embargo para seguir a Jesús debemos considerar el costo primero.
Debemos calcular cuidadosamente el coste de ser discípulos de Cristo para que nos aferremos firmemente a nuestra fe, asidos de la Palabra de vida y no nos veamos tentados más tarde a dar marcha atrás por que no consideramos el costo.
