Lectura Bíblica: Hch. 11:27-30 (v.29)
Ayuda:
Hechos 11:28 Y levantándose uno de ellos, llamado Agabo, daba a entender por el Espíritu, que vendría una gran hambre en toda la tierra habitada; la cual sucedió en tiempo de Claudio.
La mención de la «una gran hambre» está confirmada por relatos extrabíblicos que apuntan a la existencia de varias hambrunas durante el reinado de Claudio (años 41-54 d.C.). Es posible que esta campaña de ayuda contra el hambre sea la misma que la mencionada por Pablo en Gal. 2.10 donde se acordó de los pobres.
Notemos cómo Agabo, por inspiración de Dios, habló acerca de una calamidad que tocaría a la ciudad y que tenía que ver con el momento histórico en que vivían. Es decir que aquel hermano, juntamente con los otros creyentes, entendían que no podian ser ajenos a las circunstancias presentes que no solo afectarían a la iglesia sino también al mundo en general.
¿Qué hicieron los hermanos ante la noticia?
Entonces los discípulos, cada uno conforme a lo que tenía, determinaron enviar socorro a los hermanos que habitaban en Judea; [Hechos11:29]
Ellos dieron, según la capacidad de cada uno. Esto ya es para nosotros una importante lección: No podemos ser indiferentes al sufrimiento en el mundo. Cuando la iglesia se entera de que hombres y mujeres (creyentes o no creyentes) estan pasando por calamidades, la iglesia deberá moverse!
Aunque en aquella ocasión la ayuda fue enviada a los hermanos, sin embargo es también necesario que el mundo vea nuestras buenas obras para que glorifiquen a Dios en el día de su visitación.
¿Cómo estamos nosotros mostrando compasión, según la capacidad de cada uno, con el dolor del mundo que sufre? Como el hermano Agabo y aquellos discípulos de Cristo, ¿qué estaremos dispuestos a hacer?
