Lectura Bíblica:
Galatas 4:1-7
Ayuda
En los vs.3-7 Pablo utiliza la ilustración de la esclavitud para mostrar que antes de que Cristo viniera y muriera por los pecados, la gente estaba esclavizada a la ley. Pensando que podían salvarse por medio de ella, se esclavizaron a tratar de cumplirla, y fracasaron en el intento.
Pero nosotros, que antes éramos esclavos, ahora somos hijos de Dios y tenemos una relación íntima con Él. Gracias a Cristo, no hay razón para tener miedo de Dios. Podemos acercarnos con valentía a su presencia, sabiendo que nos acogerá como miembros de su familia.
Dice el v.4 «Cuando se cumplió el tiempo», Dios envió a Jesús a la tierra para que muriera por nuestros pecados. Durante siglos, los judíos se habían preguntado cuándo vendría su Mesías, pero el tiempo de Dios fue perfecto.
A veces nos preguntamos si Dios responderá alguna vez a nuestras oraciones. Pero nunca debemos dudar de Él ni perder la esperanza. Él responderá en el momento oportuno. ¿Estás esperando el momento oportuno de Dios? Confía en su juicio y en que tiene en cuenta tus intereses.
Los versos 4 y 5 nos enseñan que Jesús nació de una mujer: era humano. Nació como judío: estaba sujeto a la ley de Dios y la cumplió a la perfección. Por lo tanto, Jesús fue el sacrificio perfecto porque, aunque era totalmente humano, nunca pecó. Su muerte compró la libertad para nosotros, que estábamos esclavizados al pecado, para que pudiéramos ser adoptados en la familia de Dios.
Al leer los versos 5 al 7 podemos considerar que según la ley romana, un hijo adoptivo tenía garantizados todos los derechos legales sobre los bienes de su padre, aunque hubiera sido esclavo. No era un hijo de segunda clase; era igual a todos los demás hijos, biológicos o adoptados, de la familia de su padre.
Ahora nosotros, como hijos adoptivos de Dios, compartimos con Jesús todos los derechos sobre los recursos de Dios. Como herederos de Dios, podemos esperar con confianza. en lo que nos ha proporcionado: nuestra plena identidad como hijos suyos (Romanos 8:15-17).
