TEMA CENTRAL
El propósito de Dios al crear al hombre fue traer gloria a Su Nombre. En el plan de Dios, no solamente la creación contaría, mostraría y proclamaría Su Gloria. Dios creó al hombre a Su Imagen y a Su Semejanza, no como un pequeño Dios sino como un reflejo de Su Creador. El hombre a su vez viviría en un completo gozo al vivir en la misma presencia de Dios.
BASE BÍBLICA
Génesis 1:26-31; Génesis 2:7-23; Salmo 16:11; Salmo 100: 3; Salmo 139:13-18; Isaías 43:7
LECCIÓN BÍBLICA
En nuestra clase anterior pudimos ver cómo Dios, al hacer la Creación entera sólo con el poder de sus palabras, manifestó de una manera impresionante Su Poder, Su Grandeza, Su Sabiduría e Inteligencia. Dios es la Persona más importante, poderosa, maravillosa y asombrosa que podamos imaginar. Él es Creador de todo, por lo tanto, es el Dueño de todo y quien gobierna todas las cosas.
También dijimos que nosotros debemos vivir en adoración y gratitud hacia Dios por Su carácter. Él es el Eterno Dios, que no tiene ni principio ni tendrá fin jamás.
Cuando Dios terminó de crear el universo y todo lo que hay en él, dijo otras palabras: Dios dijo que lo que había hecho era bueno. Y no podía ser de otra forma porque Dios es Bueno y todo lo que Él hace es bueno.
Ahora Dios dijo: “Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza; y señoree en los peces del mar, en las aves de los cielos, en las bestias, en toda la tierra, y en todo animal que se arrastra sobre la tierra”.
Entonces Dios “modeló al hombre de la tierra roja, e insufló (sopló) en sus narices aliento de vida. Y el hombre llegó a ser alma viviente.” (Biblia Textual)
Dios sopló Su aliento de vida sobre esa figura de barro que formó y ese barro comenzó a tener vida. Su pudo mover. Pudo pensar, sentir y comenzó a tener una relación con Dios. Estaba vivo y tenía la imagen y semejanza de Dios.
Luego Dios hizo que este hombre cayera en un profundo sueño. Dios abrió su costado, sacó una de sus costillas y cerró la piel en su lugar. Y con esa costilla que sacó del cuerpo del hombre, Dios hizo una mujer y se la presentó al hombre que había creado.
Dios creó al hombre y a la mujer a Su imagen. No los creó igual que a los animales. Dios les dio capacidades que Él mismo tiene porque en Su Plan determinó tener comunión con ellos, es decir, tener una relación cercana con los seres humanos. Dios quería que ellos mostraran Su gloria a los hijos que tendrían.
Dios no solamente les dio la capacidad de pensar, sentir y actuar. Dios le dio sentidos para poder disfrutar de todos los colores, formas, olores y sabores que ÉL había creado en la naturaleza. Dios los creó para que fueran Su Pueblo.
Dios se paseaba por el jardín y hablaba con Adán, el primer hombre, y con Eva, la primera mujer. Dios los creó de tal manera que ellos podían disfrutar de esa presencia de Dios y vivían en un continuo gozo. Y es que como dice la Biblia en el Salmo 16, en la presencia de Dios hay un gozo completo.
Dios creó a Adán y a Eva, nos creó a ti y a mí con la capacidad de disfrutar de todo lo que Él ha creado. Pero ninguna de las cosas creadas puede darnos la alegría y el gozo que solamente Dios puede darnos, esa clase de gozo y alegría que no se acaban. Dios nos hizo con el propósito de que disfrutemos de Él, que disfrutemos conociendo cómo es Él, entendiendo lo que piensa, disfrutando de Sus planes.
Tu y yo también hemos sido creados por Dios, tenemos Su Imagen y Su semejanza y fuimos creados no solamente para darle la gloria a Dios sino para disfrutar de Él. Él es la fuente del gozo. ¿Qué te hace feliz? ¿Un regalo? ¿Un juguete? ¿Tu golosina preferida? Solamente Dios puede darnos verdadera felicidad.
VERSÍCULO PARA MEMORIZAR
Salmo 33:1 “Alegraos, oh justos, en Jehová…”
Material para desarrollar
