{"id":7559,"date":"2024-03-07T15:47:06","date_gmt":"2024-03-07T20:47:06","guid":{"rendered":"https:\/\/www.iebi.com.co\/iebiwp\/?p=7559"},"modified":"2024-07-22T09:09:38","modified_gmt":"2024-07-22T14:09:38","slug":"agustin-de-hipona-354-430-d-c","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.iebi.com.co\/iebiwp\/agustin-de-hipona-354-430-d-c\/","title":{"rendered":"Agust\u00edn de Hipona (354 &#8211; 430 d.C.)"},"content":{"rendered":"\n<div class=\"wp-block-uagb-advanced-heading uagb-block-71c15f55\"><h3 class=\"uagb-heading-text\">ARQUITECTO DE LA EDAD MEDIA<\/h3><\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-uagb-blockquote uagb-block-e08e238b uagb-blockquote__skin-border uagb-blockquote__with-tweet uagb-blockquote__tweet-style-classic uagb-blockquote__tweet-icon_text uagb-blockquote__stack-img-none\"><blockquote class=\"uagb-blockquote\"><div class=\"uagb-blockquote__content\">\u00abLa humanidad se divide en dos clases: los que viven seg\u00fan el hombre y los que viven seg\u00fan Dios. A \u00e9stos los llamamos las dos ciudades\u2026. La Ciudad Celestial eclipsa a Roma. All\u00ed, en lugar de la victoria, est\u00e1 la verdad.\u00bb<\/div><footer><div class=\"uagb-blockquote__author-wrap uagb-blockquote__author-at-left\"><cite class=\"uagb-blockquote__author\">San Agust\u00edn <\/cite><\/div><a href=\"\/\" class=\"uagb-blockquote__tweet-button\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"><svg width=\"20\" height=\"20\" viewBox=\"0 0 512 512\"><path d=\"M459.37 151.716c.325 4.548.325 9.097.325 13.645 0 138.72-105.583 298.558-298.558 298.558-59.452 0-114.68-17.219-161.137-47.106 8.447.974 16.568 1.299 25.34 1.299 49.055 0 94.213-16.568 130.274-44.832-46.132-.975-84.792-31.188-98.112-72.772 6.498.974 12.995 1.624 19.818 1.624 9.421 0 18.843-1.3 27.614-3.573-48.081-9.747-84.143-51.98-84.143-102.985v-1.299c13.969 7.797 30.214 12.67 47.431 13.319-28.264-18.843-46.781-51.005-46.781-87.391 0-19.492 5.197-37.36 14.294-52.954 51.655 63.675 129.3 105.258 216.365 109.807-1.624-7.797-2.599-15.918-2.599-24.04 0-57.828 46.782-104.934 104.934-104.934 30.213 0 57.502 12.67 76.67 33.137 23.715-4.548 46.456-13.32 66.599-25.34-7.798 24.366-24.366 44.833-46.132 57.827 21.117-2.273 41.584-8.122 60.426-16.243-14.292 20.791-32.161 39.308-52.628 54.253z\"><\/path><\/svg>Tweet<\/a><\/footer><\/blockquote><\/div>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p>Los b\u00e1rbaros irrumpieron en el imperio, amenazando el modo de vida romano como nunca antes. La iglesia cristiana tambi\u00e9n se enfrentaba al ataque de los herejes internos. La posible destrucci\u00f3n de la cultura, la civilizaci\u00f3n y la Iglesia era algo m\u00e1s que una pesadilla ocasional: se percib\u00eda como una amenaza inmediata. Y Agust\u00edn respondi\u00f3 con tanta sabidur\u00eda que sus respuestas siguen siendo consideradas por algunos como los escritos m\u00e1s importantes de la Iglesia despu\u00e9s de la Biblia.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-uagb-advanced-heading uagb-block-a0090f5c\"><h4 class=\"uagb-heading-text\">Sexo y diversi\u00f3n<\/h4><\/div>\n\n\n\n<p>Desde su nacimiento en una peque\u00f1a ciudad norteafricana, Agust\u00edn conoci\u00f3 las diferencias religiosas que abrumaban al Imperio Romano: su padre era un pagano que honraba a los antiguos dioses p\u00fanicos; su madre era una cristiana celosa. Pero el adolescente Agust\u00edn estaba menos interesado en la religi\u00f3n y el aprendizaje que en el sexo y la alta vida, como unirse a sus amigos para robar peras de la vi\u00f1a de un vecino \u00abno para comerlas nosotros, sino simplemente para ech\u00e1rselas a los cerdos\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>A los 17 a\u00f1os, Agust\u00edn fue a la escuela en Cartago, el chico del campo en la joya del norte de \u00c1frica. All\u00ed, el chico de bajo rendimiento se embeles\u00f3 con sus estudios y empez\u00f3 a hacerse un nombre. Se sumergi\u00f3 en los escritos de Cicer\u00f3n y de los fil\u00f3sofos maniqueos y se despoj\u00f3 de los vestigios de la religi\u00f3n de su madre.<\/p>\n\n\n\n<p>Terminados sus estudios, Agust\u00edn regres\u00f3 a su ciudad natal, Thagaste, para ense\u00f1ar ret\u00f3rica y algo de manique\u00edsmo. (Esta filosof\u00eda, basada en las ense\u00f1anzas de un persa llamado Mani, era una corrupci\u00f3n dualista del cristianismo. Ense\u00f1aba que el mundo de la luz y el mundo de las tinieblas est\u00e1n en guerra constante, atrapando a la mayor parte de la humanidad en la lucha). Agust\u00edn intent\u00f3 ocultar sus opiniones a su madre, M\u00f3nica, pero cuando \u00e9sta se enter\u00f3, lo ech\u00f3 de casa.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero M\u00f3nica, que hab\u00eda so\u00f1ado con que su hijo se hiciera cristiano, continu\u00f3 orando y suplicando por su conversi\u00f3n y le sigui\u00f3 a Cartago cuando se traslad\u00f3 all\u00ed para ense\u00f1ar. Cuando le ofrecieron una c\u00e1tedra en Roma, M\u00f3nica le suplic\u00f3 que no fuera. Agust\u00edn le dijo que se fuera a casa y durmiera tranquilo sabiendo que \u00e9l se quedar\u00eda en Cartago. Cuando ella se march\u00f3, \u00e9l se embarc\u00f3 rumbo a Roma.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-uagb-advanced-heading uagb-block-ecf2889d\"><h4 class=\"uagb-heading-text\">Oscuridad vencida<\/h4><\/div>\n\n\n\n<p>Tras un a\u00f1o en Roma, Agust\u00edn se traslad\u00f3 de nuevo, para convertirse en profesor de ret\u00f3rica de la ciudad de Mil\u00e1n. All\u00ed comenz\u00f3 a asistir a la catedral para escuchar la impresionante oratoria del obispo Ambrosio; sigui\u00f3 asistiendo por la predicaci\u00f3n de Ambrosio. Pronto abandon\u00f3 su manique\u00edsmo en favor del neoplatonismo, la filosof\u00eda tanto de los paganos romanos como de los cristianos milaneses.<\/p>\n\n\n\n<p>Su madre acab\u00f3 por darle alcance y se propuso encontrarle a su hijo una esposa adecuada. Agust\u00edn ten\u00eda una concubina a la que amaba profundamente y que le hab\u00eda dado un hijo, pero no quiso casarse con ella porque le habr\u00eda arruinado social y pol\u00edticamente.<\/p>\n\n\n\n<p>Adem\u00e1s de la tensi\u00f3n emocional de abandonar a su amante y el cambio de filosof\u00edas, Agust\u00edn luchaba consigo mismo. Durante a\u00f1os hab\u00eda intentado superar sus pasiones carnales y nada parec\u00eda ayudarle. Le parec\u00eda que incluso sus transgresiones m\u00e1s peque\u00f1as ten\u00edan un significado. M\u00e1s tarde, escribiendo sobre el robo de peras de su juventud, reflexion\u00f3: \u00abNuestro verdadero placer consist\u00eda en hacer algo que estaba prohibido. El mal que hab\u00eda en m\u00ed era asqueroso, pero me encantaba\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Una tarde, mientras paseaba por su jard\u00edn, se debat\u00eda ansiosamente sobre tales asuntos. De pronto, oy\u00f3 la voz cantarina de un ni\u00f1o que repet\u00eda: \u00ab<em>Coge y lee<\/em>\u00ab. Sobre una mesa hab\u00eda una colecci\u00f3n de ep\u00edstolas de Pablo que hab\u00eda estado leyendo; la cogi\u00f3 y ley\u00f3 lo primero que vio: \u00abNo en juergas y borracheras, no en lujurias y desenfrenos, no en rencillas y rivalidades. M\u00e1s bien, armaos del Se\u00f1or Jesucristo, no pens\u00e9is m\u00e1s en la naturaleza y en los apetitos de la naturaleza.\u00bb (Romanos 13:13-14).<\/p>\n\n\n\n<p>M\u00e1s tarde escribi\u00f3: \u00abNo quise seguir leyendo; ni falta que me hac\u00eda: porque al instante, al terminar esta frase, por una luz como de serenidad infundida en mi coraz\u00f3n, se desvanecieron todas las tinieblas de la duda.\u00bb<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-uagb-advanced-heading uagb-block-33de24f9\"><h4 class=\"uagb-heading-text\">De monje a obispo<\/h4><\/div>\n\n\n\n<p>La conversi\u00f3n de Agust\u00edn sacudi\u00f3 su vida. Renunci\u00f3 a su c\u00e1tedra, envi\u00f3 una nota a Ambrosio cont\u00e1ndole su conversi\u00f3n y se retir\u00f3 con sus amigos y su madre a una villa rural en Cassiciacum. All\u00ed continu\u00f3 discutiendo sobre filosof\u00eda y escribiendo libros de corte neoplat\u00f3nico. Al cabo de medio a\u00f1o, volvi\u00f3 a Mil\u00e1n para ser bautizado por Ambrosio, y luego regres\u00f3 a Thagaste para vivir como escritor y pensador.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando lleg\u00f3 a su ciudad natal (un viaje alargado por la agitaci\u00f3n pol\u00edtica), hab\u00eda perdido a su madre, a su hijo y a uno de sus mejores amigos. Estas p\u00e9rdidas impulsaron a Agust\u00edn a un compromiso m\u00e1s profundo y vigoroso: \u00e9l y sus amigos establecieron una comunidad asc\u00e9tica laica en Thagaste para dedicar tiempo a la oraci\u00f3n y al estudio de las Escrituras.<\/p>\n\n\n\n<p>En 391, Agust\u00edn viaj\u00f3 a Hipona para ver la posibilidad de establecer un monasterio en la zona. Su reputaci\u00f3n le preced\u00eda. Se cuenta que, al ver al c\u00e9lebre laico en la iglesia un domingo, el obispo Valerio dej\u00f3 a un lado el serm\u00f3n que ten\u00eda preparado y predic\u00f3 sobre la urgente necesidad de sacerdotes en Hipona. La multitud mir\u00f3 fijamente a Agust\u00edn y luego le empuj\u00f3 para que se ordenara. Contra su voluntad, Agust\u00edn fue ordenado sacerdote. Los laicos, pensando que sus l\u00e1grimas de frustraci\u00f3n se deb\u00edan a que quer\u00eda ser obispo en vez de sacerdote, intentaron asegurarle que las cosas buenas llegan a los que esperan.<\/p>\n\n\n\n<p>Valerio, que no hablaba p\u00fanico (la lengua local), cedi\u00f3 r\u00e1pidamente las tareas de ense\u00f1anza y predicaci\u00f3n a su nuevo sacerdote, que s\u00ed hablaba la lengua local. Cinco a\u00f1os despu\u00e9s de la muerte de Valerio, Agust\u00edn se convirti\u00f3 en obispo de Hipona.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-uagb-advanced-heading uagb-block-148d27ec\"><h4 class=\"uagb-heading-text\">Campe\u00f3n ortodoxo para un milenio<\/h4><\/div>\n\n\n\n<p>Proteger a la Iglesia de los desaf\u00edos internos y externos encabezaba la agenda del nuevo obispo. La Iglesia en el norte de \u00c1frica estaba en crisis. Aunque el manique\u00edsmo ya estaba en v\u00edas de desaparici\u00f3n, a\u00fan contaba con un n\u00famero considerable de seguidores. Agust\u00edn, que conoc\u00eda sus puntos fuertes y d\u00e9biles, le asest\u00f3 un golpe mortal. En las termas p\u00fablicas, Agust\u00edn debati\u00f3 con Fortunato, un antiguo compa\u00f1ero de Cartago y uno de los principales maniqueos. El obispo acab\u00f3 r\u00e1pidamente con el hereje y Fortunato abandon\u00f3 la ciudad avergonzado.<\/p>\n\n\n\n<p>Menos f\u00e1cil de manejar fue el donatismo, una iglesia norteafricana cism\u00e1tica y separatista. Cre\u00edan que la Iglesia cat\u00f3lica hab\u00eda sido comprometida y que los l\u00edderes cat\u00f3licos hab\u00edan traicionado a la Iglesia durante las persecuciones anteriores. Agust\u00edn sosten\u00eda que el catolicismo era la continuaci\u00f3n v\u00e1lida de la Iglesia apost\u00f3lica. Escribi\u00f3 mordazmente: \u00abLas nubes ruedan con truenos, que la casa del Se\u00f1or ser\u00e1 edificada en toda la tierra; y estas ranas se sientan en su pantano y croan &#8216;\u00a1Somos los \u00fanicos cristianos!'\u00bb<\/p>\n\n\n\n<p>En el a\u00f1o 411, la controversia lleg\u00f3 a su punto \u00e1lgido cuando el comisario imperial convoc\u00f3 un debate en Cartago para decidir la disputa de una vez por todas. La ret\u00f3rica de Agust\u00edn destruy\u00f3 la apelaci\u00f3n donatista, y el comisario se pronunci\u00f3 contra el grupo, iniciando una campa\u00f1a contra ellos.<\/p>\n\n\n\n<p>No fue, sin embargo, una \u00e9poca de j\u00fabilo para la Iglesia. El a\u00f1o anterior a la conferencia de Cartago, el general b\u00e1rbaro Alarico y sus tropas saquearon Roma. Muchos romanos de clase alta huyeron para salvar sus vidas al norte de \u00c1frica, uno de los pocos refugios seguros que quedaban en el imperio. Agust\u00edn tuvo que enfrentarse a un nuevo reto: defender el cristianismo de las acusaciones de que hab\u00eda provocado la ca\u00edda del imperio al apartar la mirada de los dioses romanos.<\/p>\n\n\n\n<p>La respuesta de Agust\u00edn a las cr\u00edticas generalizadas lleg\u00f3 en 22 vol\u00famenes a lo largo de 12 a\u00f1os, en La Ciudad de Dios. Argument\u00f3 que Roma hab\u00eda sido castigada por pecados pasados, no por una nueva fe. Su obsesi\u00f3n de toda la vida con el pecado original fue desarrollada, y su trabajo form\u00f3 la base de la mente medieval. \u00abLa humanidad se divide en dos clases\u00bb, escribi\u00f3. \u00abLos que viven seg\u00fan el hombre y los que viven seg\u00fan Dios. A \u00e9stos los llamamos las dos ciudades\u2026. La Ciudad Celestial eclipsa a Roma. All\u00ed, en lugar de la victoria, est\u00e1 la verdad\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Otro frente que Agust\u00edn tuvo que combatir para defender el cristianismo fue el pelagianismo. Pelagio, un monje brit\u00e1nico, gan\u00f3 popularidad justo cuando termin\u00f3 la controversia donatista. Pelagio rechazaba la idea del pecado original, insistiendo en que la tendencia al pecado es una elecci\u00f3n libre de la humanidad. Siguiendo este razonamiento, no hay necesidad de la gracia divina; los individuos simplemente deben decidirse a hacer la voluntad de Dios. La Iglesia excomulg\u00f3 a Pelagio en el a\u00f1o 417, pero su bandera fue llevada por el joven Juliano de Eclano. Juliano critic\u00f3 tanto el car\u00e1cter de Agust\u00edn como su teolog\u00eda. Con esnobismo romano, argument\u00f3 que Agust\u00edn y sus otros amigos africanos de clase baja se hab\u00edan apoderado del cristianismo romano. Agust\u00edn discuti\u00f3 con el antiguo obispo durante los \u00faltimos diez a\u00f1os de su vida.<\/p>\n\n\n\n<p>En el verano de 429, los v\u00e1ndalos invadieron el norte de \u00c1frica, sin encontrar apenas resistencia por el camino. Hipona, una de las pocas ciudades fortificadas, se vio desbordada por los refugiados. En el tercer mes del asedio, Agust\u00edn, de 76 a\u00f1os, muri\u00f3, no de un flechazo, sino de fiebre. Milagrosamente, sus escritos sobrevivieron a la toma del poder por los v\u00e1ndalos, y su teolog\u00eda se convirti\u00f3 en uno de los principales pilares sobre los que se construy\u00f3 la Iglesia de los 1.000 a\u00f1os siguientes.<\/p>\n\n\n\n<pre class=\"wp-block-preformatted\"><em>Traducido de: 131 Christians Everyone Should Know,\u00a0Mark Galli &amp; Ted Olsen<\/em><\/pre>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>ARQUITECTO DE LA EDAD MEDIA Los b\u00e1rbaros irrumpieron en el<span class=\"more-dots\">&#8230;<\/span> <span class=\"more-tag\"><a class=\"more-link\" href=\"https:\/\/www.iebi.com.co\/iebiwp\/agustin-de-hipona-354-430-d-c\/\">...m\u00e1s <span class=\"screen-reader-text\"> \"Agust\u00edn de Hipona (354 &#8211; 430 d.C.)\"<\/span><\/a><\/span><!-- .more-tag --><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":7566,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_uag_custom_page_level_css":"","cybocfi_hide_featured_image":"","footnotes":""},"categories":[197],"tags":[205,199,80],"class_list":["post-7559","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-biografias","tag-teologos","tag-predicadores","tag-biografias"],"uagb_featured_image_src":{"full":["https:\/\/www.iebi.com.co\/iebiwp\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/San-Agustin.png",597,602,false],"thumbnail":["https:\/\/www.iebi.com.co\/iebiwp\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/San-Agustin-150x150.png",150,150,true],"medium":["https:\/\/www.iebi.com.co\/iebiwp\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/San-Agustin-298x300.png",298,300,true],"medium_large":["https:\/\/www.iebi.com.co\/iebiwp\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/San-Agustin.png",597,602,false],"large":["https:\/\/www.iebi.com.co\/iebiwp\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/San-Agustin.png",597,602,false],"1536x1536":["https:\/\/www.iebi.com.co\/iebiwp\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/San-Agustin.png",597,602,false],"2048x2048":["https:\/\/www.iebi.com.co\/iebiwp\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/San-Agustin.png",597,602,false],"post-thumbnail":["https:\/\/www.iebi.com.co\/iebiwp\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/San-Agustin.png",597,602,false],"exs-square":["https:\/\/www.iebi.com.co\/iebiwp\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/San-Agustin.png",597,602,false],"exs-square-half":["https:\/\/www.iebi.com.co\/iebiwp\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/San-Agustin-597x400.png",597,400,true],"mailpoet_newsletter_max":["https:\/\/www.iebi.com.co\/iebiwp\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/San-Agustin.png",597,602,false]},"uagb_author_info":{"display_name":"P. 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