{"id":7518,"date":"2024-03-01T18:04:35","date_gmt":"2024-03-01T23:04:35","guid":{"rendered":"https:\/\/www.iebi.com.co\/iebiwp\/?p=7518"},"modified":"2024-07-22T09:09:38","modified_gmt":"2024-07-22T14:09:38","slug":"juan-crisostomo-349-407-d-c","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.iebi.com.co\/iebiwp\/juan-crisostomo-349-407-d-c\/","title":{"rendered":"Juan Cris\u00f3stomo (349 &#8211; 407 d.C.)"},"content":{"rendered":"\n<div class=\"wp-block-uagb-advanced-heading uagb-block-4366a74e\"><h3 class=\"uagb-heading-text\">EL M\u00c1S GRANDE PREDICADOR DE LA IGLESIA PRIMITIVA<\/h3><\/div>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p class=\"has-text-align-left wp-block-paragraph\">\u00abPredicar me mejora. Cuando empiezo a hablar, desaparece el cansancio; cuando empiezo a ense\u00f1ar, desaparece tambi\u00e9n la fatiga.\u00bb<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-uagb-blockquote uagb-block-e5cb4336 uagb-blockquote__skin-border uagb-blockquote__with-tweet uagb-blockquote__tweet-style-classic uagb-blockquote__tweet-icon_text uagb-blockquote__stack-img-none\"><blockquote class=\"uagb-blockquote\"><div class=\"uagb-blockquote__content\">\u00abEs una insensatez y una locura p\u00fablica llenar los armarios de ropa\u00bb, exhortaba Juan de Antioqu\u00eda a la congregaci\u00f3n, \u00aby permitir que los hombres que han sido creados a imagen y semejanza de Dios permanezcan desnudos y temblando de fr\u00edo, de modo que apenas puedan sostenerse erguidos.\u00bb<\/div><footer><div class=\"uagb-blockquote__author-wrap uagb-blockquote__author-at-left\"><cite class=\"uagb-blockquote__author\">Juan Cris\u00f3stomo (349-407 d.C.)<\/cite><\/div><a href=\"\/\" class=\"uagb-blockquote__tweet-button\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"><svg width=\"20\" height=\"20\" viewBox=\"0 0 512 512\"><path d=\"M459.37 151.716c.325 4.548.325 9.097.325 13.645 0 138.72-105.583 298.558-298.558 298.558-59.452 0-114.68-17.219-161.137-47.106 8.447.974 16.568 1.299 25.34 1.299 49.055 0 94.213-16.568 130.274-44.832-46.132-.975-84.792-31.188-98.112-72.772 6.498.974 12.995 1.624 19.818 1.624 9.421 0 18.843-1.3 27.614-3.573-48.081-9.747-84.143-51.98-84.143-102.985v-1.299c13.969 7.797 30.214 12.67 47.431 13.319-28.264-18.843-46.781-51.005-46.781-87.391 0-19.492 5.197-37.36 14.294-52.954 51.655 63.675 129.3 105.258 216.365 109.807-1.624-7.797-2.599-15.918-2.599-24.04 0-57.828 46.782-104.934 104.934-104.934 30.213 0 57.502 12.67 76.67 33.137 23.715-4.548 46.456-13.32 66.599-25.34-7.798 24.366-24.366 44.833-46.132 57.827 21.117-2.273 41.584-8.122 60.426-16.243-14.292 20.791-32.161 39.308-52.628 54.253z\"><\/path><\/svg>Tweet<\/a><\/footer><\/blockquote><\/div>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La predicaci\u00f3n elocuente e intransigente era t\u00edpica de Juan y le vali\u00f3 el nombre con el que la historia le recordar\u00eda: Cris\u00f3stomo: \u00abboca de oro\u00bb. Pero su predicaci\u00f3n, aunque considerada la mejor de la Iglesia primitiva, fue lo que le meti\u00f3 en problemas y le llev\u00f3 a una muerte prematura.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-uagb-advanced-heading uagb-block-ba9e3097\"><h4 class=\"uagb-heading-text\">El asunto de las estatuas<\/h4><\/div>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Juan fue educado en Antioqu\u00eda, uno de los principales centros intelectuales de la Antig\u00fcedad tard\u00eda, por su madre viuda, Antusa, una piadosa mujer cristiana. Su tutor fue Libanio, famoso ret\u00f3rico pagano que hab\u00eda sido profesor tanto en Atenas como en Constantinopla.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tras su educaci\u00f3n, como muchos hombres devotos de su \u00e9poca, el enjuto Juan (era bajo, delgado y de largas extremidades) se recluy\u00f3 en un monasterio. Pero sus rigores asc\u00e9ticos eran tan extenuantes que da\u00f1aron su salud (los efectos durar\u00edan toda su vida), y se vio obligado a volver a la vida p\u00fablica. R\u00e1pidamente pas\u00f3 de lector a di\u00e1cono y a sacerdote en la iglesia de Antioqu\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Durante este tiempo, escribi\u00f3 <strong><em>Sobre el sacerdocio<\/em><\/strong>, una justificaci\u00f3n de su propio retraso en acceder al sacerdocio, pero tambi\u00e9n una mirada madura a los peligros y posibilidades del ministerio: \u00abNo s\u00e9 si alguien ha conseguido alguna vez no disfrutar de la alabanza\u00bb, escribi\u00f3 en un pasaje. \u00abY si la disfruta, naturalmente quiere recibirla. Y si quiere recibirla, no puede evitar el dolor y la angustia de perderla\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Fue en Antioqu\u00eda donde la predicaci\u00f3n de Cris\u00f3stomo comenz\u00f3 a hacerse notar, especialmente despu\u00e9s de lo que se ha llamado el \u00abAsunto de las Estatuas.\u00bb<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En la primavera de 388, estall\u00f3 una rebeli\u00f3n en Antioqu\u00eda por el anuncio de un aumento de los impuestos. Las estatuas del emperador y su familia fueron profanadas. Los funcionarios imperiales respondieron castigando a los l\u00edderes de la ciudad, matando a algunos; el arzobispo Flaviano corri\u00f3 a la capital en Constantinopla, a unas 800 millas de distancia, para pedir clemencia al emperador.<br><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En ausencia de Flaviano, Juan predic\u00f3 a la aterrorizada ciudad: \u00abMejoraros ahora de verdad, no como cuando durante uno de los numerosos terremotos o en el hambre o la sequ\u00eda o en visitaciones similares dej\u00e1is de pecar durante tres o cuatro d\u00edas y luego comenz\u00e1is de nuevo la antigua vida\u00bb. Cuando ocho semanas despu\u00e9s, Flaviano regres\u00f3 con la buena noticia del perd\u00f3n del emperador, la reputaci\u00f3n de Juan se dispar\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A partir de entonces, fue muy solicitado como predicador. Predicaba a trav\u00e9s de muchos libros de la Biblia, aunque ten\u00eda sus favoritos: \u00abMe gustan todos los santos\u00bb, dec\u00eda, \u00abpero San Pablo el que m\u00e1s de todos: ese vaso de elecci\u00f3n, la trompeta del cielo\u00bb. En sus sermones, denunciaba el aborto, la prostituci\u00f3n, la gula, el teatro y las palabrotas. Sobre la afici\u00f3n a las carreras de caballos, se quejaba: \u00abMis sermones son aplaudidos por mera costumbre, luego todo el mundo sale corriendo de nuevo a las carreras de caballos y aplaude mucho m\u00e1s a los jinetes, \u00a1mostrando en verdad una pasi\u00f3n desenfrenada por ellos! All\u00ed juntan sus cabezas con gran atenci\u00f3n, y dicen con rivalidad mutua: &#8216;Este caballo no corri\u00f3 bien, \u00e9ste tropez\u00f3&#8217;, y uno sostiene a este jockey y otro a aqu\u00e9l. Nadie piensa ya en mis sermones, ni en los santos y asombrosos misterios que aqu\u00ed se cumplen.\u00bb<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Su gran calva, sus ojos profundamente fijos y sus mejillas hundidas recordaban al profeta Eliseo. Aunque sus sermones (que duraban entre 30 minutos y dos horas) eran muy concurridos, a veces se desanimaba: \u00abMi trabajo es como el de un hombre que intenta limpiar un terreno en el que fluye constantemente un arroyo fangoso\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Al mismo tiempo, dec\u00eda: \u00abPredicar me mejora. Cuando empiezo a hablar, el cansancio desaparece; cuando empiezo a ense\u00f1ar, tambi\u00e9n desaparece la fatiga.\u00bb<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-uagb-advanced-heading uagb-block-3b72c752\"><h4 class=\"uagb-heading-text\">Secuestrado a Constantinopla<\/h4><\/div>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A principios de 398, Juan fue apresado por soldados y trasladado a la capital, donde fue consagrado a la fuerza arzobispo de Constantinopla. Su secuestro fue organizado por un funcionario del gobierno que quer\u00eda adornar la iglesia de la capital con el mejor orador de la cristiandad. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En lugar de rebelarse contra la injusticia, Juan la acept\u00f3 como una providencia de Dios. Y en lugar de suavizar sus palabras para su nueva y prestigiosa audiencia -que ahora inclu\u00eda a muchos de la casa imperial- Juan continu\u00f3 con los temas que predicaba en Antioqu\u00eda. Arremeti\u00f3 contra los abusos de riqueza y poder. Incluso su propio estilo de vida era un esc\u00e1ndalo: llevaba una vida asc\u00e9tica, utilizaba su considerable presupuesto dom\u00e9stico para atender a los pobres y constru\u00eda hospitales.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Continu\u00f3 predicando contra los grandes pecados p\u00fablicos. En un serm\u00f3n contra el teatro, por ejemplo, dijo: \u00abMucho tiempo despu\u00e9s de que el teatro est\u00e9 cerrado y todo el mundo se haya ido, esas im\u00e1genes [de las actrices \u00abmujeres vergonzosas\u00bb] siguen flotando ante tu alma, sus palabras, su conducta, sus miradas, su forma de andar, sus posturas, su excitaci\u00f3n, sus miembros imp\u00fadicos\u2026. Y all\u00ed dentro de ti enciende el horno de Babilonia en el que arder\u00e1n la paz de tu hogar, la pureza de tu coraz\u00f3n, la felicidad de tu matrimonio!\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Su falta de tacto y habilidad pol\u00edtica le granje\u00f3 demasiados enemigos, tanto en la familia imperial como entre sus compa\u00f1eros obispos. Por razones demasiado complejas, Te\u00f3filo, arzobispo de Alejandr\u00eda, convoc\u00f3 un concilio fuera de Constantinopla e, invent\u00e1ndose acusaciones de herej\u00eda, destituy\u00f3 a Juan. La emperatriz Eudoxia y el emperador Arcadio enviaron a Juan al exilio.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Juan fue transportado a trav\u00e9s de las llanuras de Asia Menor en el calor del verano, y casi de inmediato su salud comenz\u00f3 a fallar. Recibi\u00f3 la visita de fieles seguidores y escribi\u00f3 cartas de aliento a los dem\u00e1s: \u00abCuando ve\u00e1is a la Iglesia dispersa, sufriendo las pruebas m\u00e1s terribles, a sus miembros m\u00e1s ilustres perseguidos y azotados, a su l\u00edder llevado al exilio, no consider\u00e9is s\u00f3lo estos acontecimientos, sino tambi\u00e9n las cosas que han resultado: las recompensas, los galardones para el atleta que vence en los juegos y los premios ganados en la contienda.\u00bb<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En la orilla oriental del Mar Negro, en los confines del imperio, su cuerpo cedi\u00f3 y muri\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Treinta y cuatro a\u00f1os m\u00e1s tarde, tras la muerte de los principales enemigos de Juan, sus reliquias fueron llevadas en triunfo a la capital. El emperador Teodosio II, hijo de Arcadio y Eudoxia, pidi\u00f3 perd\u00f3n p\u00fablicamente por los pecados de sus padres.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">M\u00e1s tarde se le concedi\u00f3 el t\u00edtulo de \u00abDoctor de la Iglesia\u00bb por el valor de sus escritos (se conservan 600 sermones y 200 cartas). Junto con Basilio el Grande, Gregorio Nacianceno y Atanasio, se le considera uno de los m\u00e1s grandes padres de la Iglesia oriental primitiva.<\/p>\n\n\n\n<pre class=\"wp-block-preformatted\"><em>Traducido de: 131 Christians Everyone Should Know,\u00a0Mark Galli &amp; Ted Olsen<\/em><\/pre>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>EL M\u00c1S GRANDE PREDICADOR DE LA IGLESIA PRIMITIVA \u00abPredicar me<span class=\"more-dots\">&#8230;<\/span> <span class=\"more-tag\"><a class=\"more-link\" href=\"https:\/\/www.iebi.com.co\/iebiwp\/juan-crisostomo-349-407-d-c\/\">...m\u00e1s <span class=\"screen-reader-text\"> \"Juan Cris\u00f3stomo (349 &#8211; 407 d.C.)\"<\/span><\/a><\/span><!-- .more-tag --><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":7525,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_uag_custom_page_level_css":"","cybocfi_hide_featured_image":"","footnotes":""},"categories":[197],"tags":[199,80],"class_list":["post-7518","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-biografias","tag-predicadores","tag-biografias"],"uagb_featured_image_src":{"full":["https:\/\/www.iebi.com.co\/iebiwp\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/san-juan-crisostomo.png",800,534,false],"thumbnail":["https:\/\/www.iebi.com.co\/iebiwp\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/san-juan-crisostomo-150x150.png",150,150,true],"medium":["https:\/\/www.iebi.com.co\/iebiwp\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/san-juan-crisostomo-300x200.png",300,200,true],"medium_large":["https:\/\/www.iebi.com.co\/iebiwp\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/san-juan-crisostomo-768x513.png",768,513,true],"large":["https:\/\/www.iebi.com.co\/iebiwp\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/san-juan-crisostomo.png",800,534,false],"1536x1536":["https:\/\/www.iebi.com.co\/iebiwp\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/san-juan-crisostomo.png",800,534,false],"2048x2048":["https:\/\/www.iebi.com.co\/iebiwp\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/san-juan-crisostomo.png",800,534,false],"post-thumbnail":["https:\/\/www.iebi.com.co\/iebiwp\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/san-juan-crisostomo.png",800,534,false],"exs-square":["https:\/\/www.iebi.com.co\/iebiwp\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/san-juan-crisostomo.png",800,534,false],"exs-square-half":["https:\/\/www.iebi.com.co\/iebiwp\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/san-juan-crisostomo-800x400.png",800,400,true],"mailpoet_newsletter_max":["https:\/\/www.iebi.com.co\/iebiwp\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/san-juan-crisostomo.png",800,534,false]},"uagb_author_info":{"display_name":"P. 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