{"id":7168,"date":"2024-01-22T10:42:31","date_gmt":"2024-01-22T15:42:31","guid":{"rendered":"https:\/\/www.iebi.com.co\/iebiwp\/?p=7168"},"modified":"2024-07-22T09:09:38","modified_gmt":"2024-07-22T14:09:38","slug":"atanasio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.iebi.com.co\/iebiwp\/atanasio\/","title":{"rendered":"Atanasio (296 &#8211; 373 d.C.)"},"content":{"rendered":"\n<div class=\"wp-block-uagb-blockquote uagb-block-64374cda uagb-blockquote__skin-border uagb-blockquote__with-tweet uagb-blockquote__tweet-style-classic uagb-blockquote__tweet-icon_text uagb-blockquote__stack-img-none\"><blockquote class=\"uagb-blockquote\"><div class=\"uagb-blockquote__content\">\u00abLos que sostienen &#8216;Hubo un tiempo en que el Hijo no era&#8217; roban a Dios su Palabra, como saqueadores\u00bb.<\/div><footer><div class=\"uagb-blockquote__author-wrap uagb-blockquote__author-at-left\"><cite class=\"uagb-blockquote__author\">Atanasio<\/cite><\/div><a href=\"\/\" class=\"uagb-blockquote__tweet-button\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"><svg width=\"20\" height=\"20\" viewBox=\"0 0 512 512\"><path d=\"M459.37 151.716c.325 4.548.325 9.097.325 13.645 0 138.72-105.583 298.558-298.558 298.558-59.452 0-114.68-17.219-161.137-47.106 8.447.974 16.568 1.299 25.34 1.299 49.055 0 94.213-16.568 130.274-44.832-46.132-.975-84.792-31.188-98.112-72.772 6.498.974 12.995 1.624 19.818 1.624 9.421 0 18.843-1.3 27.614-3.573-48.081-9.747-84.143-51.98-84.143-102.985v-1.299c13.969 7.797 30.214 12.67 47.431 13.319-28.264-18.843-46.781-51.005-46.781-87.391 0-19.492 5.197-37.36 14.294-52.954 51.655 63.675 129.3 105.258 216.365 109.807-1.624-7.797-2.599-15.918-2.599-24.04 0-57.828 46.782-104.934 104.934-104.934 30.213 0 57.502 12.67 76.67 33.137 23.715-4.548 46.456-13.32 66.599-25.34-7.798 24.366-24.366 44.833-46.132 57.827 21.117-2.273 41.584-8.122 60.426-16.243-14.292 20.791-32.161 39.308-52.628 54.253z\"><\/path><\/svg>Tweet<\/a><\/footer><\/blockquote><\/div>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-uagb-advanced-heading uagb-block-867eb0d5\"><h4 class=\"uagb-heading-text\">CINCO &#8211; TIEMPO DE EXILIO POR LUCHAR CONTRA LA \u00abORTODOXIA\u00bb<\/h4><\/div>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abEnano negro\u00bb fue la etiqueta que le pusieron sus enemigos. Y el obispo egipcio, bajito y de piel oscura, ten\u00eda muchos enemigos. Fue exiliado cinco veces por cuatro emperadores romanos, pasando 17 de los 45 a\u00f1os que sirvi\u00f3 como obispo de Alejandr\u00eda en el exilio. Sin embargo, al final, sus enemigos teol\u00f3gicos fueron \u00abdesterrados\u00bb de la ense\u00f1anza de la Iglesia, y son los escritos de Atanasio los que forjaron el futuro de la Iglesia.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-uagb-advanced-heading uagb-block-3ab12de6\"><h4 class=\"uagb-heading-text\">Desafiando a la \u00abortodoxia<\/h4><\/div>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El problema m\u00e1s frecuente era su obstinada insistencia en que el arrianismo, la \u00abortodoxia\u00bb reinante en la \u00e9poca, era en realidad una herej\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La disputa comenz\u00f3 cuando Atanasio era el principal di\u00e1cono asistente del obispo Alejandro de Alejandr\u00eda. Mientras Alejandro predicaba \u00abcon minuciosidad quiz\u00e1 demasiado filos\u00f3fica\u00bb sobre la Trinidad, Arrio, un presb\u00edtero (sacerdote) de Libia, anunci\u00f3: \u00abSi el Padre engendr\u00f3 al Hijo, entonces el que fue engendrado tuvo un principio en la existencia, y de esto se deduce que hubo un tiempo en que el Hijo no exist\u00eda\u00bb. El argumento prendi\u00f3, pero Alejandro y Atanasio lucharon contra Arrio, argumentando que negaba la Trinidad. Cristo no es de una sustancia similar a Dios, argumentaban, sino la misma sustancia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para Atanasio no se trataba de una discusi\u00f3n teol\u00f3gica. Lo que estaba en juego era la salvaci\u00f3n: s\u00f3lo uno que era plenamente humano pod\u00eda expiar el pecado humano; s\u00f3lo uno que era plenamente divino pod\u00eda tener el poder de salvarnos. Para Atanasio, la l\u00f3gica de la doctrina neotestamentaria de la salvaci\u00f3n asum\u00eda la doble naturaleza de Cristo. \u00abLos que sostienen &#8216;Hubo un tiempo en que el Hijo no era&#8217; despojan a Dios de su Palabra, como saqueadores\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La carta enc\u00edclica de Alejandro, firmada por Atanasio (y posiblemente escrita por \u00e9l), atacaba las consecuencias de la herej\u00eda de los arrianos: \u00abEl Hijo [entonces,] es una criatura y una obra; ni es semejante en esencia al Padre; ni es la verdadera y natural Palabra del Padre; ni es su verdadera sabidur\u00eda; sino que es una de las cosas hechas y creadas y es llamado Palabra y Sabidur\u00eda por un abuso de los t\u00e9rminos&#8230; Por lo cual est\u00e1 sujeto por naturaleza al cambio y a la variaci\u00f3n, como todas las criaturas racionales\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La controversia se extendi\u00f3, y por todo el imperio se o\u00eda a los cristianos cantar una pegadiza melod\u00eda que defend\u00eda el punto de vista arriano: \u00abHubo un tiempo en que el Hijo no exist\u00eda\u00bb. En todas las ciudades, escribi\u00f3 un historiador, \u00abel obispo contend\u00eda contra el obispo, y el pueblo contend\u00eda entre s\u00ed, como enjambres de mosquitos luchando en el aire.\u00bb<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La noticia de la disputa lleg\u00f3 hasta el reci\u00e9n convertido emperador Constantino el Grande, m\u00e1s preocupado por la unidad de la Iglesia que por la verdad teol\u00f3gica. \u00abLa divisi\u00f3n en la Iglesia\u00bb, dijo a los obispos, \u00abes peor que la guerra\u00bb. Para zanjar el asunto, convoc\u00f3 un concilio de obispos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">De los 1.800 obispos invitados a Nicea, acudieron unos 300, que discutieron, lucharon y acabaron elaborando una primera versi\u00f3n del Credo de Nicea. El concilio, dirigido por Alejandro, conden\u00f3 a Arrio como hereje, lo exili\u00f3 y declar\u00f3 delito capital la posesi\u00f3n de sus escritos. Constantino se alegr\u00f3 de que se hubiera restablecido la paz en la Iglesia. Atanasio, cuyo tratado sobre la Encarnaci\u00f3n sent\u00f3 las bases del partido ortodoxo en Nicea, fue aclamado como \u00abel noble campe\u00f3n de Cristo\u00bb. El diminuto obispo simplemente se alegr\u00f3 de que el arrianismo hubiera sido derrotado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero no fue as\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-uagb-advanced-heading uagb-block-b4f9011b\"><h4 class=\"uagb-heading-text\">Obispo en el exilio<\/h4><\/div>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En pocos meses, los partidarios de Arrio convencieron a Constantino para que pusiera fin al exilio de Arrio. Con algunos a\u00f1adidos privados, Arrio lleg\u00f3 a firmar el Credo Niceno, y el emperador orden\u00f3 a Atanasio, que acababa de suceder a Alejandro como obispo, que restituyera al hereje a la hermandad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cuando Atanasio se neg\u00f3, sus enemigos difundieron falsas acusaciones contra \u00e9l. Se le acus\u00f3 de asesinato, impuestos ilegales, brujer\u00eda y traici\u00f3n, lo que llev\u00f3 a Constantino a exiliarlo a Tr\u00e9veris, actualmente una ciudad alemana cerca de Luxemburgo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Constantino muri\u00f3 dos a\u00f1os despu\u00e9s y Atanasio regres\u00f3 a Alejandr\u00eda. Pero en su ausencia, el arrianismo se hab\u00eda impuesto. Ahora los l\u00edderes eclesi\u00e1sticos estaban en su contra y volvieron a desterrarlo. Atanasio huy\u00f3 al Papa Julio I en Roma. Regres\u00f3 en 346, pero en la voluble pol\u00edtica de la \u00e9poca, fue desterrado tres veces m\u00e1s antes de volver a casa para quedarse en 366. Para entonces ten\u00eda unos 70 a\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Durante su exilio, Atanasio dedic\u00f3 la mayor parte de su tiempo a escribir, sobre todo para defender la ortodoxia, pero tambi\u00e9n se enfrent\u00f3 a la oposici\u00f3n pagana y jud\u00eda. Una de sus contribuciones m\u00e1s duraderas es su Vida de San Antonio, que contribuy\u00f3 a dar forma al ideal cristiano del monacato. El libro est\u00e1 repleto de relatos fant\u00e1sticos sobre los encuentros de Antonio con el diablo, pero Atanasio escribi\u00f3: \u00abNo seas incr\u00e9dulo por lo que oigas de \u00e9l\u2026.. Considerad, m\u00e1s bien, que de ellos s\u00f3lo se han aprendido algunas de sus haza\u00f1as\u00bb. De hecho, el obispo conoci\u00f3 personalmente al monje, y la biograf\u00eda de este santo es una de las m\u00e1s fiables hist\u00f3ricamente. Se convirti\u00f3 en un temprano \u00abbest-seller\u00bb y caus\u00f3 una profunda impresi\u00f3n en mucha gente, ayudando incluso a llevar a los paganos a la conversi\u00f3n: Agust\u00edn es el ejemplo m\u00e1s famoso.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Durante el primer a\u00f1o de permanencia de Atanasio en Alejandr\u00eda, envi\u00f3 su carta anual a las iglesias de su di\u00f3cesis, llamada carta festal. Estas cartas se utilizaban para fijar las fechas de festividades como la Cuaresma y la Pascua, y para tratar asuntos de inter\u00e9s general. En esta carta, Atanasio enumeraba los libros que, en su opini\u00f3n, deb\u00edan constituir el Nuevo Testamento.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abS\u00f3lo en estos [27 escritos del Nuevo Testamento] se proclama la ense\u00f1anza de la piedad\u00bb, escribi\u00f3. \u00abNadie puede a\u00f1adirles nada, ni quitarles nada\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Aunque se hab\u00edan propuesto y se seguir\u00edan proponiendo otras listas, fue la de Atanasio la que finalmente adopt\u00f3 la Iglesia, y es la que utilizamos hasta hoy.<\/p>\n\n\n\n<pre class=\"wp-block-preformatted\"><em>Traducido de: 131 Christians Everyone Should Know,\u00a0Mark Galli &amp; Ted Olsen<\/em><\/pre>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>CINCO &#8211; TIEMPO DE EXILIO POR LUCHAR CONTRA LA \u00abORTODOXIA\u00bb<span class=\"more-dots\">&#8230;<\/span> <span class=\"more-tag\"><a class=\"more-link\" href=\"https:\/\/www.iebi.com.co\/iebiwp\/atanasio\/\">...m\u00e1s <span class=\"screen-reader-text\"> \"Atanasio (296 &#8211; 373 d.C.)\"<\/span><\/a><\/span><!-- .more-tag --><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":7169,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_uag_custom_page_level_css":"","cybocfi_hide_featured_image":"","footnotes":""},"categories":[197],"tags":[205,80],"class_list":["post-7168","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-biografias","tag-teologos","tag-biografias"],"uagb_featured_image_src":{"full":["https:\/\/www.iebi.com.co\/iebiwp\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/atanasio.jpeg",800,450,false],"thumbnail":["https:\/\/www.iebi.com.co\/iebiwp\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/atanasio-150x150.jpeg",150,150,true],"medium":["https:\/\/www.iebi.com.co\/iebiwp\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/atanasio-300x169.jpeg",300,169,true],"medium_large":["https:\/\/www.iebi.com.co\/iebiwp\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/atanasio-768x432.jpeg",768,432,true],"large":["https:\/\/www.iebi.com.co\/iebiwp\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/atanasio.jpeg",800,450,false],"1536x1536":["https:\/\/www.iebi.com.co\/iebiwp\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/atanasio.jpeg",800,450,false],"2048x2048":["https:\/\/www.iebi.com.co\/iebiwp\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/atanasio.jpeg",800,450,false],"post-thumbnail":["https:\/\/www.iebi.com.co\/iebiwp\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/atanasio.jpeg",800,450,false],"exs-square":["https:\/\/www.iebi.com.co\/iebiwp\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/atanasio.jpeg",800,450,false],"exs-square-half":["https:\/\/www.iebi.com.co\/iebiwp\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/atanasio-800x400.jpeg",800,400,true],"mailpoet_newsletter_max":["https:\/\/www.iebi.com.co\/iebiwp\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/atanasio.jpeg",800,450,false]},"uagb_author_info":{"display_name":"P. 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