{"id":5082,"date":"2023-11-09T21:40:23","date_gmt":"2023-11-10T02:40:23","guid":{"rendered":"https:\/\/www.iebi.com.co\/iebiwp\/?p=5082"},"modified":"2024-07-22T09:09:40","modified_gmt":"2024-07-22T14:09:40","slug":"13-la-gracia-de-dios-a-w-pink","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.iebi.com.co\/iebiwp\/13-la-gracia-de-dios-a-w-pink\/","title":{"rendered":"13. La gracia de Dios &#8211; A. W. Pink"},"content":{"rendered":"<div class=\"texte\">\n<h2>Una perfecci\u00f3n del car\u00e1cter divino<\/h2>\n<p>La gracia es una perfecci\u00f3n del car\u00e1cter divino que es ejercida s\u00f3lo sobre los elegidos. Ni en el Antiguo Testamento ni en el Nuevo se menciona la gracia de Dios en relaci\u00f3n con la humanidad en general y, menos a\u00fan, con los \u00f3rdenes inferiores de sus criaturas. En esto se distingue de la \u201cmisericordia\u201d porque la misericordia de Dios est\u00e1 \u201csobre todas sus obras\u201d (Sal. 145:9). La gracia es la \u00fanica fuente de la cual fluye la buena voluntad, el amor y la salvaci\u00f3n de Dios hacia su pueblo elegido. Abraham Booth\u00a0defini\u00f3 este atributo del car\u00e1cter divino en su \u00fatil libro El Reinado de la Gracia as\u00ed:<\/p>\n<blockquote><p>\u201cEs el eterno y absoluto favor gratuito de Dios, manifestado en conceder bendiciones espirituales y eternas a los culpables e indignos\u201d.<\/p><\/blockquote>\n<p>La gracia divina es el favor soberano y salvador de Dios ejercido en la concesi\u00f3n de bendiciones a aquellos que no tienen m\u00e9rito en ellos y por dichas bendiciones no se les exige compensaci\u00f3n. A\u00fan m\u00e1s; es el favor de Dios que se muestra a aquellos que, no s\u00f3lo no tienen nada positivo en ellos, sino que son completamente indignos y merecedores del infierno. La gracia es completamente inmerecida y no buscada por quien la recibe, y no es dada porque Dios se sienta atra\u00eddo por nada en, desde o por el objeto a quien se la concede. La gracia no puede ser comprada, adquirida ni ganada por la criatura. Pues de lo contrario, dejar\u00eda de ser gracia. Cuando se dice que una cosa es por \u201cgracia\u201d, queremos decir que el receptor de la misma no tiene derecho a reclamarla, que de ninguna manera era una deuda. La gracia le es dada de pura caridad y, en principio, sin haberla pedido o deseado.<\/p>\n<p>La exposici\u00f3n m\u00e1s completa de la asombrosa gracia de Dios se encuentra en las ep\u00edstolas del Ap\u00f3stol Pablo. En sus escritos, la \u201cgracia\u201d se opone directamente a las obras y al merecimiento, s\u00ed, se opone a todas las obras y merecimientos de cualquier clase o grado. Esto est\u00e1 muy claro en Romanos 11:6: \u201cY si por gracia, ya no es por obras; de otra manera la gracia ya no es gracia. Y si por obras, ya no es gracia; de otra manera la obra ya no es obra\u201d (Ro. 11:6). La gracia y las obras no se unir\u00e1n m\u00e1s que un \u00e1cido con un alcalino. \u201cPorque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se glor\u00ede\u201d (Ef. 2:8-9). El favor absoluto de Dios no puede consistir de ninguna manera en el m\u00e9rito humano, de la misma manera como no es posible que el aceite y el agua se fusionen en un solo l\u00edquido (Ver tambi\u00e9n Ro. 4:4-5).<\/p>\n<p>Hay tres caracter\u00edsticas principales de la gracia divina. Primero, es eterna. La gracia fue planeada antes de ser ejercida y ten\u00eda un prop\u00f3sito antes de ser impartida: \u201cQuien nos salv\u00f3 y llam\u00f3 con llamamiento santo, no conforme a nuestras obras, sino seg\u00fan el prop\u00f3sito suyo y la gracia que nos fue dada en Cristo Jes\u00fas antes de los tiempos de los siglos\u201d (2 Ti. 1:9). En segundo lugar, es gratuita porque nadie la compr\u00f3: \u201cSiendo justificados gratuitamente por su gracia, mediante la redenci\u00f3n que es en Cristo Jes\u00fas\u201d (Ro. 3:24). En tercer lugar, es soberana porque Dios la ejerce y se la otorga a quien \u00c9l quiere para que \u201cas\u00ed tambi\u00e9n la gracia reine\u201d (Ro. 5:21). Si la gracia \u201creina\u201d, entonces est\u00e1 en el trono y el ocupante del trono es soberano. Por eso, el \u201ctrono de la gracia\u201d (He. 4:16).<\/p>\n<h2>La selecci\u00f3n soberana de Dios<\/h2>\n<p>S\u00f3lo a causa de que la gracia es un favor inmerecido, debe ejercerse de manera soberana. Por lo tanto, el Se\u00f1or declara: \u201cTendr\u00e9 misericordia del que tendr\u00e9 misericordia,\u2026 (\u00c9x. 33:19). Si Dios mostrara gracia a todos los descendientes de Ad\u00e1n, los hombres concluir\u00edan de inmediato que \u00c9l estaba, justamente obligado, a llevarlos al cielo como compensaci\u00f3n por haber permitido que la raza humana cayera en pecado. Pero el gran Dios no tiene ninguna obligaci\u00f3n con ninguna de sus criaturas y, menos a\u00fan, con aquellos que son rebeldes contra \u00c9l.<\/p>\n<p>La vida eterna es un regalo, por lo tanto, no puede ganarse con buenas obras, ni reclamarse como un derecho. Al ver que la salvaci\u00f3n es un \u201cregalo\u201d, \u00bfqui\u00e9n tiene derecho a decirle a Dios a qui\u00e9n debe otorg\u00e1rsela? No es que, alguna vez, el Dador niegue este regalo a cualquiera que lo busque de todo coraz\u00f3n y de acuerdo con las reglas que \u00c9l ha prescrito. \u00a1No! \u00c9l no rechaza a ninguno que venga a \u00c9l con las manos vac\u00edas y en la forma que \u00c9l ha se\u00f1alado. Pero si en un mundo de rebeldes impenitentes e incr\u00e9dulos, Dios est\u00e1 decidido a ejercer su derecho soberano eligiendo un n\u00famero limitado para ser salvo, \u00bfa qui\u00e9n perjudicar\u00e1? \u00bfAcaso est\u00e1 Dios obligado a dar su don a quienes no lo valoran? \u00bfAcaso est\u00e1 Dios obligado a salvar a aquellos que est\u00e1n decididos a seguir su propio camino?<\/p>\n<p>Pero no hay nada que enoje m\u00e1s al hombre natural, ni nada que saque a la superficie su enemistad innata y arraigada contra Dios, que cuando se le habla al hombre acerca de la eterna, libre y absoluta soberan\u00eda de la gracia divina. Que Dios haya formado su prop\u00f3sito desde la eternidad, sin consultar de ning\u00fan modo a la criatura, es demasiado humillante para el coraz\u00f3n no quebrantado. Que la gracia no pueda ser obtenida o ganada por ning\u00fan esfuerzo del hombre es demasiado frustrante para la justicia propia. Y esa gracia es dada a qui\u00e9nes le plazca, por lo que provoca acaloradas protestas de los rebeldes arrogantes. El barro se levanta contra el Alfarero y pregunta: \u201c\u00bfPor qu\u00e9 me has hecho as\u00ed?\u201d. Un insurrecto sin ley se atreve a cuestionar la justicia de la soberan\u00eda divina.<\/p>\n<p>La gracia distintiva de Dios se ve en que \u00c9l salva a aquellas personas a las que \u00c9l ha se\u00f1alado, soberanamente, como sus favoritas. Y cuando usamos la palabra \u201cdistintiva\u201d, queremos decir que la gracia discrimina, hace diferencias, elige a algunas personas y pasa por alto a otras. Fue la gracia distintiva la que seleccion\u00f3 a Abraham de entre sus vecinos id\u00f3latras y lo convirti\u00f3 en el \u201camigo de Dios\u201d. Fue la gracia distintiva la que salv\u00f3 a \u201cpublicanos y a pecadores\u201d, pero dijo de los fariseos religiosos: \u201cDejadlos\u201d (Mt. 15:14). En ning\u00fan lugar, la gloria de la gracia libre y soberana de Dios brilla m\u00e1s visiblemente que en la indignidad y la improbabilidad de aquellos a quienes es dada. Esto fue ilustrado por James Hervey\u00a0(1751) de una hermosa manera:<\/p>\n<blockquote><p>\u201cDonde ha abundado el pecado, dice la proclamaci\u00f3n de la corte del cielo, la gracia abunda mucho m\u00e1s. Manas\u00e9s era un b\u00e1rbaro monstruoso porque hizo que sus propios hijos pasaran por el fuego y llen\u00f3 a Jerusal\u00e9n de sangre inocente. Manas\u00e9s era un adepto a la iniquidad porque, no s\u00f3lo multiplic\u00f3, y en un grado extravagante, sus propias impiedades sacr\u00edlegas, sino que envenen\u00f3 los principios y pervirti\u00f3 las costumbres de sus s\u00fabditos, haci\u00e9ndolos peores que el m\u00e1s detestable de los id\u00f3latras paganos (Ver 2 Cr. 33). Sin embargo, a trav\u00e9s de esta superabundante gracia, \u00e9l es humillado, \u00e9l es reformado y convertido en un hijo del amor perdonador, un heredero de la gloria inmortal.<\/p>\n<p>He aqu\u00ed ese amargo y sanguinario perseguidor, Saulo; cuando, respirando amenazas y empe\u00f1ado en la matanza, \u00e9l angusti\u00f3 a los corderos y mat\u00f3 a los disc\u00edpulos de Jes\u00fas. Los estragos que hab\u00eda cometido, las familias inofensivas que ya hab\u00eda arruinado, no fueron suficientes para calmar su esp\u00edritu vengativo. Eran s\u00f3lo un gusto que, en lugar de satisfacer al sabueso, lo hizo seguir m\u00e1s de cerca la pista y jadear m\u00e1s ansiosamente por la destrucci\u00f3n. Todav\u00eda tiene sed de violencia y asesinato. Tan ansiosa e insaciable es su sed que incluso, respira \u201camenazas y muerte\u201d (Hch. 9:1). Sus palabras son lanzas y flechas, y su lengua una espada afilada. Es tan natural para \u00e9l amenazar a los cristianos como respirar el aire. No, ellos sangraron cada hora en los prop\u00f3sitos de su coraz\u00f3n rencoroso. Es s\u00f3lo debido a la falta de poder que, cada s\u00edlaba que pronuncia, cada aliento que respira, no causa muertes y hace que algunos de los disc\u00edpulos inocentes caigan. \u00bfQui\u00e9n, seg\u00fan los principios del juicio humano, no lo habr\u00eda declarado como vaso de ira, destinado a la condenaci\u00f3n inevitable? A\u00fan m\u00e1s, \u00bfqui\u00e9n no habr\u00eda estado listo para concluir que, si hubiera cadenas m\u00e1s pesadas y una mazmorra m\u00e1s profunda en el mundo de la aflicci\u00f3n, seguramente deber\u00edan estar reservadas para un enemigo tan implacable de la verdadera piedad? Sin embargo, admire y adore los tesoros inagotables de la gracia \u2212este Saulo es admitido en la piadosa comuni\u00f3n de los profetas, se cuenta con el noble ej\u00e9rcito de m\u00e1rtires y se convierte en una figura distinguida entre la gloriosa compa\u00f1\u00eda de los ap\u00f3stoles\u2212.<\/p>\n<p>Los corintios eran abominables [vergonzosamente malvados]; incluso seg\u00fan un proverbio [hasta el punto de convertirse en una frase est\u00e1ndar en el idioma]. Algunos de ellos se revolcaron en vicios tan abominables y se habituaron a actos de injusticia tan escandalosos, que eran un reproche a la naturaleza humana. Sin embargo, incluso estos hijos de violencia y esclavos de sensualidad fueron lavados, santificados y justificados (1 Co. 6:9-11). \u201cLavados\u201d, en la preciosa sangre de un Redentor moribundo; \u201csantificados\u201d por las poderosas operaciones del Esp\u00edritu bendito; \u201cjustificados\u201d a trav\u00e9s de las infinitamente tiernas misericordias de un Dios lleno de gracia. Aquellos que alguna vez fueron una carga para el resto de las personas, ahora son la alegr\u00eda del cielo, el deleite de los \u00e1ngeles\u201d.<\/p><\/blockquote>\n<p>Ahora, la gracia de Dios se manifiesta en, por y a trav\u00e9s del Se\u00f1or Jesucristo. \u201cLa ley por medio de Mois\u00e9s fue dada, pero la gracia y la verdad vinieron por medio de Jesucristo\u201d (Jn. 1:17). Esto no significa que Dios nunca ejerci\u00f3 gracia hacia nadie antes de que su Hijo se encarnara: G\u00e9nesis 6:8, \u00c9xodo 33:19, etc., claramente muestran lo contrario. Pero la gracia y la verdad fueron completamente reveladas y perfectamente ejemplificadas cuando el Redentor vino a esta tierra y muri\u00f3 por su pueblo en la cruz. Es s\u00f3lo a trav\u00e9s de Cristo el Mediador que la gracia de Dios fluye hacia sus elegidos. \u201cAbundaron mucho m\u00e1s para los muchos la gracia y el don de Dios por la gracia de un hombre, Jesucristo&#8230; mucho m\u00e1s reinar\u00e1n en vida por uno solo, Jesucristo, los que reciben la abundancia de la gracia y del don de la justicia&#8230; as\u00ed tambi\u00e9n la gracia reine por la justicia para vida eterna mediante Jesucristo, Se\u00f1or nuestro\u201d (Ro. 5:15,17,21).<\/p>\n<p>La gracia de Dios es proclamada en el Evangelio (Hch. 20:24), la cual es una \u201cpiedra de tropiezo\u201d para el jud\u00edo con justicia propia y, para el engre\u00eddo y fil\u00f3sofo griego, es \u201cnecedad\u201d. \u00bfY por qu\u00e9 es esto as\u00ed? Porque no hay nada en el evangelio que se adapte a la gratificaci\u00f3n del orgullo del hombre. Anuncia que, a menos que seamos salvos por gracia, no podemos ser salvos en lo absoluto. Declara que, aparte de Cristo, el inefable don de la gracia de Dios, el estado de cada hombre es desesperado, irremediable y sin esperanza. El Evangelio se dirige a los hombres como criminales culpables, condenados y pereciendo. Declara que el moralista m\u00e1s casto est\u00e1 en la misma situaci\u00f3n terrible que el libertino o disoluto m\u00e1s voluptuoso o sensual; y el profesante celoso con todas sus actuaciones religiosas, no est\u00e1 mejor que el incr\u00e9dulo m\u00e1s profano.<\/p>\n<p>El Evangelio contempla a cada descendiente de Ad\u00e1n como un pecador ca\u00eddo, contaminado, impotente y merecedor del infierno. La gracia que anuncia el Evangelio es su \u00fanica esperanza. Todos comparecen ante Dios, condenados como transgresores de su santa Ley, como criminales culpables y condenados, que no s\u00f3lo est\u00e1n esperando sentencia, sino la ejecuci\u00f3n de la sentencia ya impuesta sobre ellos (Jn. 3:18; Ro. 3:19). Quejarse contra la parcialidad de la gracia es un acto suicida. Si el pecador insiste en recibir pura justicia, entonces el Lago de Fuego debe ser su porci\u00f3n eterna. Su \u00fanica esperanza radica en inclinarse ante la sentencia que la justicia divina le ha impuesto, entendiendo la justicia absoluta de la misma, arroj\u00e1ndose a la misericordia de Dios y extendiendo las manos vac\u00edas para aprovechar la gracia de Dios que ahora se le ha dado a conocer en el Evangelio.<\/p>\n<p>La tercera persona en la Deidad es el Comunicador de la gracia, por lo tanto, se le denomina \u201cel Esp\u00edritu de gracia\u201d (Zac. 12:10). Dios el Padre es la Fuente de toda gracia porque se propuso en S\u00ed mismo, el pacto eterno de la redenci\u00f3n. Dios el Hijo es el \u00fanico Canal de gracia. El Evangelio es el Pregonero de la gracia. El Esp\u00edritu es el Sembrador. \u00c9l es Quien aplica el Evangelio al alma con poder salvador: Avivando a los elegidos mientras est\u00e1n espiritualmente muertos, conquistando sus voluntades rebeldes, derritiendo sus duros corazones, abriendo sus ojos ciegos, limpi\u00e1ndolos de la lepra del pecado. Por lo tanto, podemos decir con el difunto G. S. Bishop:<\/p>\n<blockquote><p>\u201cLa gracia es una provisi\u00f3n para aquellos hombres que est\u00e1n tan ca\u00eddos que no pueden levantar el hacha de la justicia, tan corruptos que no pueden cambiar su propia naturaleza, tan reacios a Dios que no pueden volverse a \u00c9l, tan ciegos que no pueden verlo, tan sordos que no pueden escucharlo y tan muertos que \u00c9l mismo debe abrir sus tumbas y levantarlos a la resurrecci\u00f3n\u201d.<\/p><\/blockquote>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La gracia es una perfecci\u00f3n del car\u00e1cter divino que es ejercida s\u00f3lo sobre los elegidos. Ni en el Antiguo Testamento ni en el Nuevo se menciona la gracia de Dios en relaci\u00f3n con la humanidad en general y, menos a\u00fan, con los \u00f3rdenes inferiores de sus criaturas. 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