{"id":5079,"date":"2023-11-09T21:40:23","date_gmt":"2023-11-10T02:40:23","guid":{"rendered":"https:\/\/www.iebi.com.co\/iebiwp\/?p=5079"},"modified":"2024-07-22T09:09:40","modified_gmt":"2024-07-22T14:09:40","slug":"10-la-fidelidad-de-dios-a-w-pink","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.iebi.com.co\/iebiwp\/10-la-fidelidad-de-dios-a-w-pink\/","title":{"rendered":"10. La fidelidad de Dios &#8211; A. W. Pink"},"content":{"rendered":"<div class=\"texte\">\n<h2>Fiel en todas las cosas, en todo momento<\/h2>\n<p>La infidelidad es uno de los pecados m\u00e1s sobresalientes de estos d\u00edas malos. En el mundo de los negocios, con excepciones extremadamente raras, los hombres ya no honran la palabra empe\u00f1ada. En el mundo social, la infidelidad conyugal abunda en todas partes, los lazos sagrados del matrimonio se rompen con tan poca consideraci\u00f3n como cuando se descarta un vestido viejo. En el \u00e1mbito eclesi\u00e1stico, miles de personas que se han comprometido solemnemente a predicar la verdad, no tienen ning\u00fan escr\u00fapulo para atacar y negar la verdad. Tampoco nuestro lector ni el escritor pueden pretender inmunidad completa de este terrible pecado. \u00a1De cu\u00e1ntas maneras hemos sido infieles a Cristo, y a la luz y los privilegios que Dios nos ha confiado! Qu\u00e9 refrescante, cu\u00e1n indescriptiblemente bendito es levantar nuestros ojos sobre esta escena de ruina y contemplar a Aquel que es fiel \u2212fiel en todas las cosas, fiel en todo momento\u2212.<\/p>\n<p>\u201cConoce, pues, que Jehov\u00e1 tu Dios es Dios, Dios fiel\u201d (Dt. 7:9). Esta cualidad es esencial para su Ser; sin ella no ser\u00eda Dios. Para Dios, ser infiel, ser\u00eda actuar en contra de su naturaleza, lo cual ser\u00eda imposible: \u201cSi fu\u00e9remos infieles, \u00e9l permanece fiel; \u00e9l no puede negarse a s\u00ed mismo\u201d (2 Ti. 2:13). La fidelidad es una de las gloriosas perfecciones de su Ser. Es como si Dios estuviera revestido de ella: \u201cOh Jehov\u00e1, Dios de los ej\u00e9rcitos, \u00bfqui\u00e9n como t\u00fa? Poderoso eres, Jehov\u00e1, y tu fidelidad te rodea\u201d (Sal 89:8). As\u00ed tambi\u00e9n, cuando Dios se encarn\u00f3, se dijo: \u201cY ser\u00e1 la justicia cinto de sus lomos, y la fidelidad ce\u00f1idor de su cintura\u201d (Is. 11:5).<\/p>\n<p>Qu\u00e9 palabra aquella, la de Salmos 36:5: \u201cJehov\u00e1, hasta los cielos llega tu misericordia, y tu fidelidad alcanza hasta las nubes\u201d. M\u00e1s all\u00e1 de toda comprensi\u00f3n finita est\u00e1 la fidelidad inmutable de Dios. Todo acerca de Dios es grandioso, vasto, incomparable. \u00c9l nunca olvida, nunca falla, nunca vacila, nunca falta a su Palabra. El Se\u00f1or ha cumplido, perfectamente, cada una de sus promesas y profec\u00edas; as\u00ed que cada compromiso, ya sea de pacto o de amenaza, \u00c9l lo cumplir\u00e1 porque \u201cDios no es hombre, para que mienta, ni hijo de hombre para que se arrepienta. \u00c9l dijo, \u00bfy no har\u00e1? Habl\u00f3, \u00bfy no lo ejecutar\u00e1?\u201d (Nm. 23:19). Es por eso que el creyente exclama: \u201cPor la misericordia de Jehov\u00e1 no hemos sido consumidos, porque nunca decayeron sus misericordias. Nuevas son cada ma\u00f1ana; grande es tu fidelidad\u201d (Lm. 3:22-23).<\/p>\n<p>En las Escrituras hay abundantes ilustraciones de la fidelidad de Dios. Hace m\u00e1s de cuatro mil a\u00f1os, \u00c9l dijo: \u201cMientras la tierra permanezca, no cesar\u00e1n la sementera y la siega, el fr\u00edo y el calor, el verano y el invierno, y el d\u00eda y la noche\u201d (Gn. 8:22). Cada a\u00f1o que pasa proporciona un nuevo testimonio del cumplimiento de esta promesa por parte de Dios. En G\u00e9nesis 15, encontramos que Jehov\u00e1 declar\u00f3 a Abraham: \u201cTu descendencia morar\u00e1 en tierra ajena, y ser\u00e1 esclava all\u00ed&#8230; Y en la cuarta generaci\u00f3n volver\u00e1n ac\u00e1\u201d (Gn. 15:13-16). Los siglos siguieron su agotador curso. Y los descendientes de Abraham gimieron en Egipto entre los hornos de ladrillos. \u00bfHab\u00eda olvidado Dios su promesa? \u00a1De hecho, no! Lea \u00c9xodo 12:41: \u201cY pasados los cuatrocientos treinta a\u00f1os, en el mismo d\u00eda todas las huestes de Jehov\u00e1 salieron de la tierra de Egipto\u201d. Por medio de Isa\u00edas, el Se\u00f1or declar\u00f3: \u201cHe aqu\u00ed que la virgen concebir\u00e1, y dar\u00e1 a luz un hijo, y llamar\u00e1 su nombre Emanuel\u201d (Is. 7:14). De nuevo pasaron siglos, pero \u201ccuando vino el cumplimiento del tiempo, Dios envi\u00f3 a su Hijo, nacido de mujer\u201d (G\u00e1. 4:4).<\/p>\n<p>Dios es veraz. La promesa de su Palabra es segura. En todas sus relaciones con su pueblo, Dios es fiel. Se puede confiar en \u00c9l con seguridad. Nadie nunca confi\u00f3, realmente en \u00c9l, en vano. Encontramos esta preciosa verdad expresada en casi todas partes en las Escrituras, porque su pueblo necesita saber que la fidelidad es una parte esencial del car\u00e1cter divino. \u00c9sta es la base de nuestra confianza en \u00c9l. Pero una cosa es aceptar la fidelidad de Dios como una verdad divina y otra muy distinta es actuar de acuerdo con ella. Dios \u201cnos ha dado preciosas y grand\u00edsimas promesas\u201d, pero \u00bfrealmente estamos contando con el cumplimiento de ellas? \u00bfEstamos, realmente, esperando que \u00c9l haga por nosotros todo lo que ha dicho? \u00bfEstamos descansando con seguridad impl\u00edcita en estas palabras: \u201cfiel es el que prometi\u00f3\u201d (He. 10:23)?<\/p>\n<h2>Cuando ocurren dificultades<\/h2>\n<p>Hay \u00e9pocas en la vida de todas las personas cuando no es f\u00e1cil, ni siquiera para los cristianos, creer que Dios es fiel. Nuestra fe es intensamente probada, nuestros ojos se oscurecen con l\u00e1grimas y ya no podemos rastrear las manifestaciones de su amor. Nuestros o\u00eddos est\u00e1n distra\u00eddos con los ruidos del mundo, acosados por los susurros ateos de Satan\u00e1s y ya no podemos escuchar los dulces acentos de su voz apacible y delicada. Nuestros planes preciados se han frustrado, los amigos en quienes confiamos nos han fallado, un hermano o hermana profeso en Cristo nos ha traicionado. Estamos tambale\u00e1ndonos. Intentamos ser fieles a Dios y, ahora, una nube oscura lo oculta de nosotros. Por razones carnales, nos resulta dif\u00edcil o, m\u00e1s bien, imposible, armonizar su providencial ce\u00f1o fruncido con sus bondadosas promesas. Ah, alma vacilante, compa\u00f1ero de peregrinaje severamente probado, busca la gracia para escuchar Isa\u00edas 50:10: \u201c\u00bfQui\u00e9n hay entre vosotros que teme a Jehov\u00e1, y oye la voz de su siervo? El que anda en tinieblas y carece de luz, conf\u00ede en el nombre de Jehov\u00e1, y ap\u00f3yese en su Dios\u201d.<\/p>\n<p>Cuando tengas la tentaci\u00f3n de dudar de la fidelidad de Dios, clama: \u201cVete de aqu\u00ed, Satan\u00e1s\u201d. Aunque ahora usted no puede armonizar los misteriosos tratos de Dios con las declaraciones de su amor, espere en \u00c9l para obtener m\u00e1s luz. En su tiempo apropiado, te ser\u00e1 aclarado. \u201cLo que yo hago, t\u00fa no lo comprendes ahora; mas lo entender\u00e1s despu\u00e9s\u201d (Jn. 13:7). El curso de la historia demostrar\u00e1 que Dios no ha abandonado ni enga\u00f1ado a su hijo. \u201cPor tanto, Jehov\u00e1 esperar\u00e1 para tener piedad de vosotros, y, por tanto, ser\u00e1 exaltado teniendo de vosotros misericordia; porque Jehov\u00e1 es Dios justo; bienaventurados todos los que conf\u00edan en \u00e9l\u201d (Is. 30:18).<\/p>\n<blockquote><p>\u201cNo juzgues al Se\u00f1or por el d\u00e9bil sentido,<br \/>\nsino conf\u00eda en \u00c9l por su gracia,<br \/>\ndetr\u00e1s de un providencial ce\u00f1o fruncido,<br \/>\noculta una cara sonriente.<\/p>\n<p>Vosotros santos temerosos, tomad coraje renovado,<br \/>\nlas nubes que tanto temes,<br \/>\nson ricas en misericordia y se romper\u00e1n<br \/>\nen bendici\u00f3n sobre tu cabeza\u201d.<\/p><\/blockquote>\n<p>\u201cTus testimonios, que has recomendado, son rectos y muy fieles\u201d (Sal. 119:138). Dios, no s\u00f3lo nos ha dicho lo mejor, sino que no ha ocultado lo peor. \u00c9l ha descrito, fielmente, la ruina que la Ca\u00edda ha tra\u00eddo. \u00c9l ha diagnosticado, fielmente, el terrible estado que ha producido el pecado. \u00c9l ha dado a conocer, fielmente, su odio empedernido contra el mal y que debe castigarlo. Nos ha advertido, fielmente, que \u00c9l es \u201cfuego consumidor\u201d (He. 12:29). Su Palabra, no s\u00f3lo abunda en ilustraciones de su fidelidad en el cumplimiento de sus promesas, sino que tambi\u00e9n registra numerosos ejemplos de su fidelidad en el cumplimiento de sus amenazas. Cada etapa de la historia de Israel ejemplifica ese hecho solemne. As\u00ed fue con los individuos como Fara\u00f3n, Cor\u00e9, Ac\u00e1n y muchos otros semejantes a estos. Y as\u00ed ser\u00e1 con usted, mi lector. A menos que haya huido o huya a Cristo en busca de refugio, la llama eterna del Lago de Fuego ser\u00e1 con certeza su porci\u00f3n. Dios es fiel.<\/p>\n<h2>Fidelidad demostrada<\/h2>\n<p>Dios es fiel en preservar a su pueblo. \u201cFiel es Dios, por el cual fuisteis llamados a la comuni\u00f3n con su Hijo\u201d (1 Co. 1:9). En el vers\u00edculo anterior, se prometi\u00f3 que Dios confirmar\u00eda hasta el final a su propio pueblo. La confianza del Ap\u00f3stol en la seguridad absoluta de los creyentes, no se bas\u00f3 en la fuerza de sus resoluciones o capacidad de perseverar, sino en la veracidad de Aquel que no puede mentir. Dado que Dios ha prometido a su Hijo que le dar\u00e1 por herencia un pueblo, para librarlos del pecado y la condenaci\u00f3n, y hacerlos participantes de la vida eterna en gloria, es seguro que \u00c9l no permitir\u00e1 que ninguno de ellos perezca.<\/p>\n<p>Dios es fiel en disciplinar a su pueblo. \u00c9l es tan fiel cuando retiene algo como cuando da algo. \u00c9l es fiel en enviar tristeza y tambi\u00e9n en dar alegr\u00eda. La fidelidad de Dios es una verdad que debemos confesar, no s\u00f3lo cuando nos sentimos c\u00f3modos, sino tambi\u00e9n cuando somos afligidos bajo la m\u00e1s aguda reprensi\u00f3n. Esta confesi\u00f3n tampoco debe ser, meramente, de nuestras bocas, sino tambi\u00e9n de nuestros corazones. Cuando Dios nos golpea con la vara del castigo, es su fidelidad la que la empu\u00f1a. Reconocer esto significa que nos humillemos ante \u00c9l, sabiendo que merecemos su correcci\u00f3n y, en lugar de murmurar, le agradecemos por ello. Dios nunca aflige sin una raz\u00f3n. \u201cPor lo cual hay muchos enfermos y debilitados entre vosotros\u201d (1 Co. 11:30), dice Pablo ilustrando este principio. Cuando su vara caiga sobre nosotros, digamos junto con Daniel: \u201cTuya es, Se\u00f1or, la justicia, y nuestra la confusi\u00f3n de rostro\u201d (Dn. 9:7).<\/p>\n<p>\u201cConozco, oh Jehov\u00e1, que tus juicios son justos, y que conforme a tu fidelidad me afligiste\u201d (Sal. 119:75). Los problemas y las aflicciones, no s\u00f3lo son consistentes con el amor de Dios prometido en el pacto eterno, sino que son parte de la administraci\u00f3n del mismo. Dios, no s\u00f3lo es fiel a pesar de las aflicciones, sino tambi\u00e9n fiel al enviarlas. \u201cEntonces castigar\u00e9 con vara su rebeli\u00f3n, y con azotes sus iniquidades. Mas no quitar\u00e9 de \u00e9l mi misericordia, ni falsear\u00e9 mi fidelidad\u201d (Sal. 89:32-33). El castigo, no s\u00f3lo es reconciliable con la tierna misericordia de Dios, sino que es el efecto y la expresi\u00f3n de la misma. Tranquilizar\u00eda mucho las mentes del pueblo de Dios, si recordaran que su pacto de amor lo obliga a imponerles una correcci\u00f3n oportuna. Las aflicciones son necesarias para nosotros: \u201cEn su angustia me buscar\u00e1n\u201d (Os. 5:15).<\/p>\n<p>Dios es fiel en glorificar a su pueblo. \u201cFiel es el que os llama, el cual tambi\u00e9n lo har\u00e1\u201d (1 Ts. 5:24). La referencia inmediata aqu\u00ed es a los santos que son guardados irreprensibles para la venida de nuestro Se\u00f1or Jesucristo (1 Ts. 5:23). Dios no trata con nosotros basado en nuestros m\u00e9ritos (porque no tenemos ninguno), sino por amor a su propio grande Nombre. Dios es siempre igual en S\u00ed mismo y tambi\u00e9n para cumplir su propio prop\u00f3sito de gracia: \u201cA los que llam\u00f3&#8230; a \u00e9stos tambi\u00e9n glorific\u00f3\u201d (Ro. 8:30). Dios da una demostraci\u00f3n completa de la constancia de su bondad eterna hacia sus elegidos al llamarlos, efectivamente, de las tinieblas a su luz admirable, y esto deber\u00eda asegurarles, completamente, la certeza de la continuidad de esta bondad. \u201cEl fundamento de Dios est\u00e1 firme\u201d (2 Ti. 2:19). Pablo estaba descansando en la fidelidad de Dios cuando dijo: \u201cYo s\u00e9 a qui\u00e9n he cre\u00eddo, y estoy seguro que es poderoso para guardar mi dep\u00f3sito para aquel d\u00eda\u201d (2 Ti. 1:12).<\/p>\n<h2>La fe en la fidelidad de Dios<\/h2>\n<p>La aprehensi\u00f3n de esta bendita verdad nos preservar\u00e1 de la preocupaci\u00f3n. Para cuidarnos de ver nuestra situaci\u00f3n con malos presentimientos o anticiparse al ma\u00f1ana con triste ansiedad, es reflexionar mal sobre la fidelidad de Dios. El que ha cuidado a su hijo durante todos los a\u00f1os, no lo abandonar\u00e1 en la vejez. El que ha escuchado sus oraciones en el pasado, no se negar\u00e1 a suplir para sus necesidades en la emergencia actual. Descansa en Job 5:19: \u201cEn seis tribulaciones te librar\u00e1, y en la s\u00e9ptima no te tocar\u00e1 el mal\u201d.<\/p>\n<p>La aprehensi\u00f3n de esta bendita verdad refrenar\u00e1 nuestros sollozos. El Se\u00f1or sabe lo que es mejor para cada uno de nosotros y, un efecto de descansar en esta verdad, ser\u00e1 el silenciamiento de nuestras petulantes quejas. Dios es grandemente honrado cuando, bajo prueba y castigo, tenemos buenos pensamientos de \u00c9l, vindicamos su sabidur\u00eda y justicia, y reconocemos su amor en sus mismas reprensiones.<\/p>\n<p>La aprehensi\u00f3n de esta bendita verdad engendrar\u00e1 una confianza cada vez mayor en Dios. \u201cDe modo que los que padecen seg\u00fan la voluntad de Dios, encomienden sus almas al fiel Creador, y hagan el bien\u201d (1 P. 4:19). Cuanto m\u00e1s nos entreguemos con confianza y pongamos todos nuestros asuntos en las manos de Dios, completamente convencidos de su amor y fidelidad, tanto m\u00e1s estaremos satisfechos con su Providencia y nos daremos cuenta de que \u201cbien lo ha hecho todo\u201d (Mr. 7:37).<\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La infidelidad es uno de los pecados m\u00e1s sobresalientes de estos d\u00edas malos. En el mundo de los negocios, con excepciones extremadamente raras, los hombres ya no honran la palabra empe\u00f1ada. Cap\u00edtulo 10 <span class=\"more-tag\"><a class=\"more-link\" href=\"https:\/\/www.iebi.com.co\/iebiwp\/10-la-fidelidad-de-dios-a-w-pink\/\">...m\u00e1s <span class=\"screen-reader-text\"> \"10. La fidelidad de Dios &#8211; A. W. 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