{"id":4435,"date":"2023-11-03T18:42:36","date_gmt":"2023-11-03T23:42:36","guid":{"rendered":"https:\/\/www.iebi.com.co\/iebiwp\/?p=4435"},"modified":"2024-07-22T09:09:40","modified_gmt":"2024-07-22T14:09:40","slug":"el-amor-de-dios","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.iebi.com.co\/iebiwp\/el-amor-de-dios\/","title":{"rendered":"El amor de Dios"},"content":{"rendered":"<div class=\"texte\">\n<h2 style=\"text-align: center;\">El amor de Dios<\/h2>\n<h3 style=\"text-align: right;\">Maestro : \u00d3scar Mauricio C\u00f3rdoba<\/h3>\n<blockquote><p>S. Juan 3:16 RVR1960 \u201cPorque de tal manera am\u00f3 Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unig\u00e9nito, para que todo aquel que en \u00e9l cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.\u201d<\/p><\/blockquote>\n<h4>Introducci\u00f3n<\/h4>\n<p>Ahora estaremos aprendiendo sobre este atributo maravilloso que es \u00abEl Amor de Dios\u00bb, aunque tambi\u00e9n mal utilizado, ya que muchas veces se predica como si Dios fuera s\u00f3lo amor, y debemos entender a Dios como un TODO, un Dios completo, es necesario entender que si predicamos a un Dios s\u00f3lo de amor, estamos entregando un mensaje cojo, sin equilibrio, justamente las falsas doctrinas parten por dar \u00e9nfasis a un atributo de Dios o a un vers\u00edculo B\u00edblico sacado de contexto, pero debemos predicar Todo el consejo de Dios.<\/p>\n<h4>La naturaleza de Dios<\/h4>\n<p>En las Sagradas Escrituras se nos dicen tres cosas acerca de la naturaleza de Dios.<\/p>\n<p>1. \u201cDios es Esp\u00edritu\u201d (Juan 4:24). Por ser \u201cEsp\u00edritu\u201d no tiene sustancia visible, es incorp\u00f3reo. Si Dios tuviera un cuerpo tangible, no ser\u00eda omnipresente, y estar\u00eda limitado a un lugar; al ser \u201cEsp\u00edritu\u201d llena los cielos y la tierra.<\/p>\n<p>2. \u201cDios es luz\u201d (1\u00aa Juan 1:5) lo cual es lo opuesto a las tinieblas. Las tinieblas, en las Escrituras, representan el pecado, el mal, la muerte; la luz representa la santidad, la bondad, la vida. Que \u201cDios es luz\u201d significa que es la suma de todas las excelencias<\/p>\n<p>3. \u201cDios es amor\u201d (1\u00aa Juan 4:8). No es simplemente que Dios \u201cama\u201d, sino que su misma esencia es Amor, \u00e9l mismo es El Amor verdadero, El amor no es simplemente uno de sus atributos, es su misma naturaleza. Muchos hoy en d\u00eda hablan del amor de Dios, pero son ajenos por completo al Dios de amor. El amor divino es considerado com\u00fanmente como una especie de debilidad afectuosa y cari\u00f1osa; es reducido a un simple sentimiento copiado de las emociones humanas. Pero nuestras ideas deben ser reguladas de acuerdo con la Biblia. Cuanto mejor conozcamos su amor, car\u00e1cter, plenitud, m\u00e1s se sentir\u00e1n atra\u00eddos nuestros corazones hacia \u00c9l en amor.<\/p>\n<h4>Aspectos del Amor de Dios<\/h4>\n<p>1. El amor de Dios no est\u00e1 influenciado. Con esto, queremos decir que no hab\u00eda nada en los objetos de su amor que movieran a Dios a amarlos, no\u00a0exist\u00eda nada en la criatura que lo atrajera o lo impulsara a amarlos. El amor de Dios es libre, espont\u00e1neo, no causado. ( Dt 7:7-8; 2Ti 1:9; 1Jn 4:19).<\/p>\n<p>2. El amor de Dios es eterno. Esto es as\u00ed necesariamente. Dios mismo es eterno y Dios es amor; por lo tanto, como Dios mismo no tuvo principio, su amor tampoco lo tuvo. Qu\u00e9 bendici\u00f3n es saber que el gran y santo Dios, amaba a su pueblo antes de que el cielo y la tierra fueran llamados a la existencia, que hab\u00eda puesto su coraz\u00f3n sobre ellos desde toda la eternidad ( Ef 1:4-5; Jer 31; 3).<\/p>\n<p>3. El amor de Dios es soberano. Dios mismo es soberano, no est\u00e1 bajo obligaciones de nadie, es ley en S\u00ed mismo, actuando siempre de acuerdo con su propia voluntad soberana. Dado que Dios es soberano y dado que \u00c9l es amor, necesariamente se concluye que su amor es soberano (Rom 9:13).<\/p>\n<p>4. El amor de Dios es inmutable. Como en Dios mismo \u201cno hay mudanza, ni sombra de variaci\u00f3n\u201d (Stg 1:17), tampoco su amor conoce cambio o disminuci\u00f3n. El gusano de Jacob proporciona un ejemplo contundente de esto: \u201cA Jacob am\u00e9\u201d, declar\u00f3 Jehov\u00e1 y, a pesar de toda su incredulidad y rebeld\u00eda, nunca dej\u00f3 de amarlo (Rom 8:35).<\/p>\n<p>5. El amor de Dios es santo. El amor de Dios no est\u00e1 regulado por el capricho, la pasi\u00f3n o el sentimiento, sino por principios. Su amor es puro, sin ninguna mezcla con alg\u00fan sentimentalismo exagerado (1 Jn. 1:5; 1 Jn. 4:8; He. 12:6).<\/p>\n<p>6. El amor de Dios es lleno de gracia. El amor y el favor de Dios son inseparables (8:32-39). El significado de ese amor, del cual nunca podr\u00e1n \u201csepararnos\u201d, se percibe f\u00e1cilmente desde el dise\u00f1o y el alcance del contexto inmediato: Es esa buena voluntad y gracia de Dios lo que lo determin\u00f3 a dar a su Hijo por los pecadores. Ese amor fue el poder que impuls\u00f3 la encarnaci\u00f3n de Cristo.<\/p>\n<h4>El amor de Dios hacia nosotros (Jn 3:16).<\/h4>\n<p>Hacia \u201cnosotros\u201d significa hacia su pueblo. su amor est\u00e1 reservado para sus elegidos.<\/p>\n<h4>El amor de Dios en Cristo (Ef 1:4,6; Col 3;3).<\/h4>\n<p>El principal designio de Dios es exaltar el amor de Dios en Cristo porque \u00c9l es el \u00fanico canal a trav\u00e9s del cual fluye. El Hijo no ha inducido al Padre a amar a su pueblo, sino que fue su amor por ellos lo que lo llev\u00f3 a dar a su Hijo por ellos. Ralph Erskine dijo: \u201cDios ha usado una manera maravillosa de manifestar su amor. Para mostrar su poder, cre\u00f3 un mundo. Para mostrar su sabidur\u00eda, la puso en un marco que muestre su inmensidad. Para manifestar la grandeza y gloria de su nombre, \u00c9l hizo un cielo, y puso \u00e1ngeles y arc\u00e1ngeles, principados y potestades en \u00e9l. Para manifestar su amor, \u00bfqu\u00e9 no hizo? Dios ha usado una grandiosa y maravillosa manera de manifestarlo en Cristo: Su persona, su sangre, su muerte y su justicia\u201d.<\/p>\n<h4>El amor de Dios hacia los santos<\/h4>\n<p>Nada emociona tanto el coraz\u00f3n de los santos como una contemplaci\u00f3n espiritual del amor de Dios. Mientras est\u00e1 meditando, \u00e9l es elevado fuera y por encima de su miserable yo. Como Dios ama a su pueblo en Cristo, su amor no se regula por cuanto fruto lleven, sino que su amor siempre es el mismo. Como los ama en Cristo, el Padre los ama como a Cristo. Llegar\u00e1 el momento en que la oraci\u00f3n de Cristo ser\u00e1 respondida: \u201cPara que el mundo conozca que t\u00fa me enviaste, y que los has amado a ellos como tambi\u00e9n a m\u00ed me has amado\u201d (Jn. 17:23).<\/p>\n<h4>Las operaciones del amor de Dios<\/h4>\n<p>1. En la elecci\u00f3n. \u201cPero nosotros debemos dar siempre gracias a Dios respecto a vosotros, hermanos amados por el Se\u00f1or, de que Dios os haya escogido desde el principio para salvaci\u00f3n, mediante la santificaci\u00f3n por el Esp\u00edritu [su vivificaci\u00f3n] y la fe en la verdad\u201d (2 Ts. 2:13). Hay una conexi\u00f3n infalible entre el amor de Dios y su selecci\u00f3n de aquellos que ser\u00edan para salvaci\u00f3n.<\/p>\n<p>2. En la redenci\u00f3n. Dios hizo provisi\u00f3n para que Cristo hiciese satisfacci\u00f3n por los pecados de su pueblo (1 Jn 4:10).<\/p>\n<p>3. Llamamiento eficaz. El Padre env\u00eda al Esp\u00edritu Santo desde el Salvador que est\u00e1 sentado en el trono (Hch. 2:33). Despu\u00e9s de haber amado a sus elegidos con un amor eterno, con tierna misericordia los atrae (Jer. 31:3), los levanta en novedad de vida, los llama de las tinieblas a su luz admirable y los convierte en sus hijos.<\/p>\n<p>4. La sanidad de las rebeliones: \u201cYo sanar\u00e9 su rebeli\u00f3n, los amar\u00e9 de pura gracia\u201d (Os. 14:4),<\/p>\n<h4>Conclusi\u00f3n:<\/h4>\n<p>Solo nos resta meditar, adorar y agradecer tanto amor de Dios para con nosotros sus hijos. Una aplicaci\u00f3n es apenas necesaria para tal tema. Que el amor de Dios, diariamente, atraiga a tu mente mediante meditaciones devotas para que los afectos de tu coraz\u00f3n sean encaminados hacia \u00c9l.<\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El amor de Dios <span class=\"more-tag\"><a class=\"more-link\" href=\"https:\/\/www.iebi.com.co\/iebiwp\/el-amor-de-dios\/\">...m\u00e1s <span class=\"screen-reader-text\"> \"El amor de Dios\"<\/span><\/a><\/span><!-- .more-tag --><\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":2950,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_uag_custom_page_level_css":"","cybocfi_hide_featured_image":"","footnotes":""},"categories":[66],"tags":[166,138,103,100,60],"class_list":["post-4435","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-jovenes-adolescentes","tag-estudio-biblico","tag-crecimiento-cristiano","tag-juan","tag-amor-de-dios","tag-vida-cristiana"],"uagb_featured_image_src":{"full":["https:\/\/www.iebi.com.co\/iebiwp\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/427-images-1-a-7.jpg",1040,1136,false],"thumbnail":["https:\/\/www.iebi.com.co\/iebiwp\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/427-images-1-a-7-150x150.jpg",150,150,true],"medium":["https:\/\/www.iebi.com.co\/iebiwp\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/427-images-1-a-7-275x300.jpg",275,300,true],"medium_large":["https:\/\/www.iebi.com.co\/iebiwp\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/427-images-1-a-7-768x839.jpg",768,839,true],"large":["https:\/\/www.iebi.com.co\/iebiwp\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/427-images-1-a-7-937x1024.jpg",937,1024,true],"1536x1536":["https:\/\/www.iebi.com.co\/iebiwp\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/427-images-1-a-7.jpg",1040,1136,false],"2048x2048":["https:\/\/www.iebi.com.co\/iebiwp\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/427-images-1-a-7.jpg",1040,1136,false],"post-thumbnail":["https:\/\/www.iebi.com.co\/iebiwp\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/427-images-1-a-7-783x855.jpg",783,855,true],"exs-square":["https:\/\/www.iebi.com.co\/iebiwp\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/427-images-1-a-7-800x800.jpg",800,800,true],"exs-square-half":["https:\/\/www.iebi.com.co\/iebiwp\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/427-images-1-a-7-800x400.jpg",800,400,true],"mailpoet_newsletter_max":["https:\/\/www.iebi.com.co\/iebiwp\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/427-images-1-a-7.jpg",1040,1136,false]},"uagb_author_info":{"display_name":"IEBI","author_link":"https:\/\/www.iebi.com.co\/iebiwp\/author\/secretaria\/"},"uagb_comment_info":0,"uagb_excerpt":"El amor de Dios","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.iebi.com.co\/iebiwp\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4435","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.iebi.com.co\/iebiwp\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.iebi.com.co\/iebiwp\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.iebi.com.co\/iebiwp\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.iebi.com.co\/iebiwp\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4435"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.iebi.com.co\/iebiwp\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4435\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4621,"href":"https:\/\/www.iebi.com.co\/iebiwp\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4435\/revisions\/4621"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.iebi.com.co\/iebiwp\/wp-json\/wp\/v2\/media\/2950"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.iebi.com.co\/iebiwp\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4435"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.iebi.com.co\/iebiwp\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4435"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.iebi.com.co\/iebiwp\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4435"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}