{"id":4191,"date":"2023-11-06T14:19:40","date_gmt":"2023-11-06T19:19:40","guid":{"rendered":"https:\/\/www.iebi.com.co\/iebiwp\/?p=4191"},"modified":"2024-07-22T09:09:41","modified_gmt":"2024-07-22T14:09:41","slug":"19-de-la-ley-de-dios","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.iebi.com.co\/iebiwp\/19-de-la-ley-de-dios\/","title":{"rendered":"19. De la Ley de Dios"},"content":{"rendered":"<p><strong style=\"font-size: revert; background-color: var(--colorlight); color: var(--colorfont); letter-spacing: 0.02em;\">1<\/strong><span style=\"font-size: revert; background-color: var(--colorlight); color: var(--colorfont); letter-spacing: 0.02em;\">. Dios dio a Ad\u00e1n una ley de obediencia universal escrita en su coraz\u00f3n, 1 y un precepto en particular de no comer del fruto del 2 \u00e1rbol del conocimiento del bien y del mal; por lo cual le oblig\u00f3 a \u00e9l y a toda su posteridad a una obediencia personal completa, exacta y perpetua; prometi\u00f3 la vida por el cumplimiento de su ley, y amenaz\u00f3 con la muerte su infracci\u00f3n; y le dot\u00f3 tambi\u00e9n del poder y de la capacidad para guardarla.3\u00a0<\/span><\/p>\n<div class=\"texte\">\n<p style=\"margin-left: 40px;\">1. Gn. 1:27; Ec. 7:29; Ro. 2:12a, 14,15.<\/p>\n<p style=\"margin-left: 40px;\">2. Gn. 2:16,17.<\/p>\n<p style=\"margin-left: 40px;\">3. Gn. 2:16,17; Ro. 10:5; G\u00e1. 3:10,12.<\/p>\n<p><strong>2<\/strong>. La misma ley que primeramente fue escrita en el coraz\u00f3n del hombre continu\u00f3 siendo una regla perfecta de justicia despu\u00e9s de 1 la Ca\u00edda; y fue dada por Dios en el monte Sina\u00ed, 2 en diez mandamientos, y escrita en dos tablas; los cuatro primeros mandamientos contienen nuestros deberes para con Dios, y los otros seis, nuestros deberes para con los hombres.3<\/p>\n<p style=\"margin-left: 40px;\">1. Para el Cuarto Mandamiento, Gn. 2:3; Ex. 16; Gn. 7:4; 8:10,12; para el Quinto Mandamiento, Gn. 37:10; para el Sexto Mandamiento, Gn. 4:3-15; para el S\u00e9ptimo Mandamiento, Gn. 12:17; para el Octavo Mandamiento, Gn. 31:30; 44:8; para el Noveno Mandamiento, Gn. 27:12; para el D\u00e9cimo Mandamiento, Gn. 6:2; 13:10,11.<\/p>\n<p style=\"margin-left: 40px;\">2. Ro. 2:12a, 14,15.<\/p>\n<p style=\"margin-left: 40px;\">3. Ex. 32:15,16; 34:4,28; Dt. 10:4.<\/p>\n<p><strong>3<\/strong>. Adem\u00e1s de esta ley, com\u00fanmente llamada ley moral, agrad\u00f3 a Dios dar al pueblo de Israel leyes ceremoniales que conten\u00edan 1 varias ordenanzas t\u00edpicas; en parte de adoraci\u00f3n, prefigurando a Cristo, sus virtudes, acciones, sufrimientos y beneficios; y en parte proponiendo diversas instrucciones sobre los deberes morales. 2 Todas aquellas leyes ceremoniales, habiendo sido prescritas solamente hasta el tiempo de su reforma, cuando fueron abrogadas y quitadas por Jesucristo, el verdadero Mes\u00edas y \u00fanico legislador, quien fue investido con poder por parte del Padre para ese fin.3<\/p>\n<p style=\"margin-left: 40px;\">1. He. 10:1; Col. 2:16,17.<\/p>\n<p style=\"margin-left: 40px;\">2. 1 Co. 5:7; 2 Co. 6:17; Jud. 23.<\/p>\n<p style=\"margin-left: 40px;\">3. Col. 2:14,16,17; Ef. 2:14-16.<\/p>\n<p><strong>4<\/strong>. Dios tambi\u00e9n les dio a los israelitas diversas leyes civiles, que acabaron cuando acab\u00f3 aquel pueblo como Estado, no siendo 1 ahora obligatorias para nadie en virtud de aquella instituci\u00f3n; siendo solamente sus principios de equidad utilizables en la actualidad.2<\/p>\n<p style=\"margin-left: 40px;\">1. Lc. 21:20-24; Hch. 6:13,14; He. 9:18,19 con 8:7,13; 9:10; 10:1.<\/p>\n<p style=\"margin-left: 40px;\">2. 1 Co. 5:1; 9:8-10<\/p>\n<p><strong>5<\/strong>. La ley moral obliga para siempre a todos, tanto a los justificados como a los dem\u00e1s, a que se la obedezca; y esto no s\u00f3lo en consideraci\u00f3n a su contenido, sino tambi\u00e9n con respecto a la autoridad de Dios, el Creador, quien la dio. 2 Tampoco Cristo, en el evangelio, en ninguna manera cancela esta obligaci\u00f3n sino que la refuerza considerablemente.3<\/p>\n<p style=\"margin-left: 40px;\">1. Mt. 19:16-22; Ro. 2:14-15; 3:19-20; 6:14; 7:6; 8:3; 1 Ti. 1:8-11; Ro. 13:8-10; 1 Co. 7:19 con G\u00e1. 5:6; 6:15; Ef. 4:25\u20146:4; Stg. 2:11-12.<\/p>\n<p style=\"margin-left: 40px;\">2. Stg. 2:10-11.<\/p>\n<p style=\"margin-left: 40px;\">3. Mt. 5:17-19; Ro. 3:31; 1 Co. 9:21; Stg. 2:8.<\/p>\n<p><strong>6<\/strong>. Aunque los verdaderos creyentes no est\u00e1n bajo la ley como pacto de obras para ser por ella justificados o condenados, 1 sin embargo \u00e9sta es de gran utilidad tanto para ellos como para otros, en que como regla de vida les informa de la voluntad de Dios y de sus deberes, les dirige y obliga a andar en conformidad con ella, 2 les revela tambi\u00e9n la pecaminosa contaminaci\u00f3n de sus naturalezas, corazones y vidas; de manera que, al examinarse a la luz de ella, puedan llegar a una convicci\u00f3n m\u00e1s profunda de su pecado, a sentir humillaci\u00f3n por \u00e9l y odio contra \u00e9l; junto con una visi\u00f3n m\u00e1s clara de la necesidad que tienen de Cristo, y de la perfecci\u00f3n de su obediencia. 3 Tambi\u00e9n la ley moral es \u00fatil para los regenerados a fin de restringir su corrupci\u00f3n, en cuanto que proh\u00edbe el pecado; y sus amenazas sirven para mostrar lo que sus pecados todav\u00eda merecen, y qu\u00e9 aflicciones pueden esperar por ellos en esta vida, aun cuando est\u00e9n libres de la maldici\u00f3n y el puro rigor de la ley. 4 Asimismo sus promesas manifiestan a los regenerados que Dios aprueba la obediencia y cu\u00e1les son las bendiciones que pueden esperar por el cumplimiento de la misma, 5 aunque no como si se les 6 deba por la ley como pacto de obras; de manera que si alguien hace lo bueno y se abstiene de hacer lo malo porque la ley le manda lo uno y le proh\u00edbe lo otro, no por ello demuestra que se encuentre bajo la ley y no bajo la gracia.7<\/p>\n<p style=\"margin-left: 40px;\">1. Hch. 13:39; Ro. 6:14; 8:1; 10:4; G\u00e1. 2:16; 4:4,5.<\/p>\n<p style=\"margin-left: 40px;\">2. Ro. 7:12,22,25; Sal. 119:4-6; 1 Co. 7:19.<\/p>\n<p style=\"margin-left: 40px;\">3. Ro. 3:20; 7:7,9,14,24; 8:3; Stg. 1:23-25.<\/p>\n<p style=\"margin-left: 40px;\">4. Stg. 2:11; Sal. 119:101,104,128.<\/p>\n<p style=\"margin-left: 40px;\">5. Ef. 6:2,3; Sal. 37:11; Mt. 5:6; Sal. 19:11.<\/p>\n<p style=\"margin-left: 40px;\">6. Lc. 17:10.<\/p>\n<p style=\"margin-left: 40px;\">7. V\u00e9ase el libro de Proverbios; Mt. 3:7; Lc. 13:3,5; Hch. 2:40; He. 11:26; 1 P. 3:8-13.<\/p>\n<p><strong>7<\/strong>. Los usos de la ley ya mencionados tampoco son contrarios a la gracia del evangelio, sino que concuerdan armoniosamente con \u00e9l; pues el Esp\u00edritu de Cristo subyuga y capacita la voluntad del hombre para que haga libre y alegremente lo que requiere la voluntad de Dios, revelada en la ley.1<\/p>\n<p style=\"margin-left: 40px;\">1. G\u00e1. 3:21; Jer. 31:33; Ez. 36:27; Ro. 8:4; Tit. 2:14.<\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>1. Dios dio a Ad\u00e1n una ley de obediencia universal escrita en su coraz\u00f3n, 1 y un precepto en particular de no comer del fruto del 2 \u00e1rbol del conocimiento del bien y del mal; por lo cual le oblig\u00f3 a \u00e9l y a toda su posteridad a una obediencia personal completa, exacta y perpetua; prometi\u00f3 la vida por el cumplimiento de su ley, y amenaz\u00f3 con la muerte su infracci\u00f3n; y le dot\u00f3 tambi\u00e9n del poder y de la capacidad para guardarla.3\u00a0 <span class=\"more-tag\"><a class=\"more-link\" href=\"https:\/\/www.iebi.com.co\/iebiwp\/19-de-la-ley-de-dios\/\">...m\u00e1s <span class=\"screen-reader-text\"> \"19. 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